Emahus....El desierto de Sahara


Caminaba Emahus por el desierto con su camello Joroba. Hacía calor y el sol quemaba su frente. El viento levantaba la arena y las huellas de Emahus se perdían en el desierto…


Emahus era un niño árabe, conocedor del desierto y de sus oasis. Pero el calor era intenso y el agua de cantimplora comenzaba a escasear…



Su viejo amigo Joroba ya no tenía más fuerzas, se había echado a dormir. Emahus, decidió entonces hacer un alto y descansar un poco. Se preguntaba si estaría cómodo detrás de la joroba de su amigo…



Emahus dio su última gota de agua a Joroba y decidieron descansar. Mientras tanto, Emahus estaba confiado que pronto alcanzaría a la caravana…


Emahus se había quedado dormido y tuvo un sueño que lo alentó, se vea encontrando a la caravana y tan solo habían caminado de ahí 2 km

Que había pasado, porque Emahus no estaba con la caravana? Había estado de compras, quería hacer un regalo especial y estuvo dando vueltas con Joroba. Hasta que al fin encontró un traje de odalisca y una cantimplora más grande, ya que su amiga tenía siempre mucha sed…




Al caer la noche, respiró profundo y comenzó el caminar con Joroba. Ya no se subía en su lomo, porque era viejito y se les había acabado el agua…



Camino y camino, ya llevaba caminando 2 horas cuando de pronto divisó el oasis a distancia. Continuó y pronto pudo ver a la los integrantes de la caravana frescos, espléndidos, las odaliscas bailando y preparando la gran cena…



Nadie había notado su ausencia. Bueno, alguien si, una niña que tenía los ojos llenos de lágrimas, que no tenias ganas de nada. Su nombre era Lila.


Lila de repente vio una algo marrón que se momia a lo lejos, era Emahus que llegaba al oasis. En un par de segundos, Lila se secó las lágrimas y se puso encima de su rostro el velo…



Emahus: Hola, Lila me das agua.


Lila: Toma acá tenes mi cantimplora llena. Porque tardaste tanto…

Emahus: Es Joraba que esta viejito y tiene otros tiempos. Tenes la voz tomada, te pasa algo Lila?

Lila: Nada que ver, me resfrié.

Emahus: Estabas llorando por mi?

Lila: Bueno, si, SOS un tonto irresponsable. No sabes que tenes obligaciones que atender…



Emahus le dio un beso a Lila y le dio los regalos que tenia para ella. El rostro de Lila se transformó, el llanto había desaparecido y su sonrisa iluminaba de la misma manera que la luna el oasis.

Se quedaron allí mirándose uno al otro…

Al día siguiente, Emahus subió a Lila en Joroba y luego subió él…


Emahus preguntó a Joroba si estaba cómodo, si los podía llevar. Mientras tanto, el camello de Lila llevaba las provisiones, el pobre no daba más…

Al transcurrir los días, Pascuato estaba contento, se veía alivianada su carga por el consumo de las provisiones…




Llegaron al hogar de Lila, beso a su Mamá y Papá y les contó lo bueno que era Emahus…

Lila estaba emocionada, esa noche bailaría junto con las otras odaliscas, sería su primer baile…




Emahus estaba sentado delante de Lila y se derretía con cada contorsión de Lila. Al terminar el baile, Emahus le pidió la mano de Lila a su Papá quién consintió el matrimonio…

Los años han transcurrido y el desierto continúa caminando juntos…

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