lunes, 6 de mayo de 2013

Monólogo campesino

 
 
 
 
El sol me pertenece, el aire es mío,
no me tasan el agua porque abunda
en claras fuentes y en el ancho río;
¿y no es mía la tierra que fecunda
mi labor incesante y fatigosa?

¡Me arrebatan las mieses que he segado,
y se las lleva gente perezosa
que vive sin dolor y sin cuidado!
¡Tras de quitarme el pan que se me debe,
arrancarme los hijos que me ayudan!
¡Y nos llaman soez, inmunda plebe,
y si estamos vestidos, nos desnudan!

Para vivir nos falta un elemento
detentado por leyes inhumanas:
con la tierra nos roban el sustento...
¡y respondemos con protestas vanas!

Pero la plebe ha de cansarse un día
de prorrumpir en quejas inocentes
¡Para acabar con tanta villanía
no basta con las uñas y los dientes!

Nicolás Estévanez y Murphy

maimenes








No he venido a este mundo a cumplir tus expectativas ni las mías, cada uno hace lo mejor que puede. Somos seres completos aún con nuestras carencias, por esto nos encontramos, nos aceptamos y nos respetamos. Si somos capaces de no cuestionarnos, aceptar diferencias, podemos caminar juntos en armonía, sagrada compañía... Si no es así que cada uno siga su camino.
Si adquieres sabiduría tendrás luz. Si tienes luz, verás con claridad y entonces te darás cuenta que nada es tan oscuro como la ignorancia.


Om Sam Liv

maimenes

Gofio: CANARIO-BEREBER ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡


Historia del gofio

El gofio canario es un alimento prehispánico de origen bereber, que se convirtió en ingrediente básico de la dieta de los habitantes de las islas: los aborígenes canarios. A su alrededor giraba el consumo del resto de alimentos, comunes en la gastronomía canaria.
El gofio era conocido como tal en las islas de Lanzarote y Gran Canaria, mientras que los habitantes de Tenerife se referían a él como ahoren.
Como ya era consumido en Canarias antes de la llegada de los conquistadores europeos, los primeros gofios eran elaborados con trigo o cebada. En épocas de carestía, se utilizaban incluso ingredientes como rizoma (la raíz del helecho), chícharos o habas.
Después de la conquista ­–ya entrados en el siglo XVI­– se incorporaron el de millo o maíz y el de centeno; cereales ambos procedentes del Nuevo Mundo, el continente americano.

El gofio, indispensable en la gastronomía canaria

La historia de las Islas Canarias ha dejado clara constancia de que el gofio resultó indispensable en épocas de carestía. Su presencia en las recetas de la cocina canaria fue fundamental, durante y después de la Guerra Civil Española. Su consumo fue especialmente popular entre las clases pobres, ya que se trataba de un alimento barato, de fácil obtención y que se conservaba largo tiempo.
Las propiedades del gofio su fácil elaboración y su bajo coste permitieron que este producto de Canarias subsistiera a lo largo de los siglos, hasta llegar a nuestros días.
Históricamente, el gofio se elaboraba tostando el cereal elegido en recipientes de barro. La tuesta resultante era molida a mano, en molinos de piedra basáltica.
En la actualidad, el gofio no sólo está presente en la comida canaria. También es cultivado y consumido en Argentina, algunas regiones de Brasil, Chile, Cuba, Nicaragua, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.
Hasta allí llegó, entre las pocas provisiones de los emigrantes canarios, a bordo de tantos barcos clandestinos
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
maimenes

Pella de gofio....pan canario ¡¡¡¡¡¡¡


Ingredientes para la pella de gofio

200 gramos de gofio (de millo o trigo generalmente)

1 vaso de agua
1 chorro de aceite (1 ó 2 cucharadas soperas)
1 cucharada de azúcar
sal
La elaboración clásica de la pella de gofio se hacía dentro de un zurrón. Se introducían en él todos los ingredientes y se amasaban juntos durante un buen rato. El proceso de amasado y el calor eran los que le conferían a la pella de gofio su textura y sabor.
Para elaborar la pella de gofio es necesario un recipiente hondo o ensaladera. Se pone gofio en el recipiente y se le añade el agua, donde se han disuelto previamente el azúcar y la sal, y el aceite. A continuación se amansan todos los ingredientes a mano, hasta lograr una mezcla homogénea y con la densidad y textura deseada.
El resultado debe quedar más duro o consistente que el gofio escaldado y con una forma que recuerda al brazo de gitano. Se sirve sobre un plato en una pieza o cortada en porciones.
La pella de gofio se sirve fría y es imprescindible para acompañar el sancocho canario, uno de los platos más queridos de la gastronomía de Canarias.
VARIANTES PARA LA PELLA DE GOFIO
Otras variantes dentro de la gastronomía canaria son la pella pintada de gofio, en la que se añaden trozos de queso tierno o semiduro. También la pella con frutos secos, con pasas, nueces o almendras y la pella con un chorro de aceite de oliva. .
tambien con plátanos y se puede utilizar miel de caña o de flores. Pueden añadírsele también almendras picadas y pasas
 
 
maimenes

Mousse de Gofio....Autenticamente canario ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡


Mousse de Gofio

1 litro de nata líquida para montar
120 gramos de leche condensada
2 yemas de huevo
4 ó 5 cucharadas soperas de gofio
100 gramos de azúcar
200 gramos de almendras picadas o molidas
50 gramos de almendras cortadas en láminas
La pasta con gofio es la base fundamental del mousse de gofio, encargada de darle su color y sabor. Debe elaborarse antes de comenzar a montar la nata.
  1. Poner en un recipiente el gofio, la leche condensada y las yemas de huevo. Se mezcla todo hasta que quede como una masa homogénea y sin grumos.
  2. La pasta con gofio que resulta debe quedar con una textura manejable, para poder mezclarla posteriormente con la nata montada. Una vez lista, poner en la nevera a enfriar y reposar.

Preparación del mousse de gofio

La nata y el recipiente donde se montará han de estar muy fríos, para facilitar el proceso y lograr una textura adecuada para el mousse.
  1. Montar la nata (preferiblemente a mano) y cuando esté casi a punto, añadir el azúcar, sin dejar de batir.
  2. Sacar de la nevera la pasta con gofio y añadirla a la nata, mezclando muy bien, hasta conseguir una crema homogénea.
  3. Añadir las almendras molidas sin dejar de mezclar, para asegurar que se reparten por todo el mousse de gofio.
  4. Poner la mezcla resultante en el congelador durante 2 horas.
  5. Servir bien frío y con láminas de almendra espolvoreadas por encima.
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