martes, 5 de marzo de 2013

Creen haber descubierto la tumba de Boabdil

El geofísico Luis Avial ha encontrado bajo la cúpula de la ermita dos lápidas y restos humanos de al menos dos esqueletos que estarían en perfecto estado.

“Hasta que no abramos las tumbas no se puede asegurar que los restos pertenecen a Boabdil el Chico, pero estoy casi seguro de que los restos humanos que hemos encontrado son los del último rey moro de Granada”, asegura a LA GACETA el geofísico Luis Avial, quien ha realizado una prospección del terreno con georradar en el descampado donde se encuentra la musalla (ermita) que ahora se conoce como Puerta del Quemado

Concretamente se han encontrado dos losas funerarias planas, una a un metro y medio y la otra a dos metros. “Es justo lo que los historiadores esperaban, pues los sultanes solían ser enterrados junto a algún santón, y esa ermita es conocida en el barrio como la tumba de (el santo) Sidi Bel Kasem, aunque la memoria de Boabdil se haya perdido”, indica emocionado Avial. Lo más importante es que las tumbas “están en perfecto estado, estructuradas, no desvalijadas ni hundidas, así que lo que nos encontremos será una maravilla”, asegura. El geofísico es conocido por su estudio de los restos del poeta Federico García Lorca.
El último rey moro de Granada, Boabdil el Chico, murió en la ciudad marroquí de Fez en 1533, y su cadáver fue enterrado en un lugar donde ahora un equipo hispano-emiratí se propone sacarlo del subsuelo y, de paso, del desprecio con que la historia lo trató.
El proyecto está financiado por el emiratí Mustafá Abdulrahman y capitaneado por el cineasta español Javier Balaguer, quien prepara un documental y un largometraje de ficción sobre lo que llama “un hombre maltratado por la historia, pese a que le debemos la salvación de Granada y de la Alhambra”.
Boabdil perdió Granada en 1492, lo que significó el fin de Al Ándalus, y se exilió con su familia en el vecino Marruecos, en lo que entonces era el Sultanato de Fez.
Sin mezclarse en luchas palaciegas de Fez ni desempeñar ningún cargo relevante, vivió 40 años más y murió discretamente en 1533, según refiere Virgilio Martínez Enamorado, que ha ejercido como asesor científico del proyecto hispano-emiratí.
Fue 150 años después cuando un historiador árabe llamado Al Maqarri, que decía haber conocido a los nietos de Boabdil, reveló que el rey depuesto había sido enterrado en una musalla cercana a la Puerta de la Justicia de la medina de Fez, una de las más imponentes de la ciudad antigua y ahora denominada Puerta del Quemado, pero la ermita sigue allí, en medio de un descampado que en los últimos días ha sido tomado por Balaguer, cámara en mano, y Avial.
Sin embargo, la maraña burocrática marroquí –y, concretamente, saber quién da el permiso– ha impedido que los expertos puedan realizar una excavación arqueológico-forense y extraer restos que puedan pasar los análisis de carbono 14 y datar al menos su antigüedad, así como la edad o posible enfermedad que tenían esas personas al morir.
El Ayuntamiento de Fez ha conminado a los diferentes ministerios potencialmente capaces de autorizar o bloquear las excavaciones –Cultura, Asuntos Islámicos, Interior– a que den una opinión definitiva para poder empezar las excavaciones la próxima semana.
El prestigioso forense vasco Francisco Echevarría, acompañado de un equipo de cuatro arqueólogos de la Sociedad Aranzadi, se ha comprometido con Balaguer a analizar los restos si llega el permiso, y asegura que en cinco días podrían extraerse huesos o dientes y su análisis demorarse sólo dos meses.
Un Boabdil mexicano
Si se confirmara que en la ermita hay enterrado desde hace cinco siglos un varón de unos 70 años, podría entonces cotejarse su ADN con el de un hombre aún vivo y residente en México. Este hombre asegura poder demostrar que pertenece al linaje de Boabdil, a partir de una hermana o una hija del rey granadino que tuvo que cristianizarse con el nombre de Isabela para permanecer en Granada, la cual tuvo un hijo con Fernando el Católico, y sus descendientes “hicieron las Américas”, siempre según Balaguer.
Existe además la posibilidad de buscar más restos del padre o el abuelo de Boabdil, que se saben enterrados en el castillo de la localidad de Almuñécar, cerca de Granada, asegura por su parte Abdulrahman. El mecenas emiratí –y es también la idea de Balaguer– quiere reivindicar la figura de Boabdil, ya que según él fue “un hombre de Estado, no un guerrero, un gran negociador que debe pasar a la historia porque prefirió, antes que la guerra, salvar la vida de todo un pueblo”.



 
Mcm : una noticia excelente porque ya es hora que la historia y las generaciones actuales den justo honor a un rey ,grande donde los hubieran.Que pasó a la historia sin gloria por entregar una joya como La Alhambra, muy a su pesar.Amó tanto a su pueblo,sus gentes y su orígenes que pasó al otro mundo sin sus merecidos honores de REY.

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