miércoles, 2 de febrero de 2011

El tamaño de las personas

EL TAMAÑO DE LAS PERSONAS




Los tamaños varian conforme el grado de compromiso.

Una persona es enorme para uno, cuando habla de frente y vive de acuerdo con lo que habla, cuando trata con cariño y respeto, cuando mira alos ojos y sonríe inocente.



Es pequeña cuando sólo piensa en sí misma y le hace creer a los demás que piensa en ellos,cuando se comporta de una manera poco genial, cuando no apoya,cuando abandona a alguien justamente en el momento en que tendría que demostrar lo que es más importante entre dos personas: la amistad, el compañerismo, el cariño, el respeto y el amor.



Una persona es gigante cuando se interesa por tu vida, cuando busca alternativas para tu crecimiento, cuando sueña junto contigo. Cuando trata de entenderte aunque no piense igual.



Una persona es grande cuando perdona, cuando comprende, cuando se coloca en lugar del otro, cuando obra no de acuerdo con lo que esperan de ella, sino de acuerdo con lo que se espera de sí misma.

Una persona es pequeña cuando se deja regir por comportamientos clichés.Cuando quiere quedar bien con todos, cuando maneja a la gente como un titiritero y lamentablemente siempre hay gente que no tiene convicciones y se deja manejar...



Una misma persona puede aparentar grandeza o pequeñez dentro de una relación, puede crecer o disminuir, en un corto espacio de tiempo.

Una desepción puede disminuir el tamaño de un amor que parecia grande.



Una ausencia puede aumentar el tamaño de un amor que parecia ser infinito.



Una decepción puede terminar con el respeto por alguien.



Una acción correcta puede enaltecer a otros.



Es dificil convivir con esta elasticidad: las personas se agigantan y se encojen a nuestros ojos. Ya que nosotros no juzgamos a través de centímetros o metros, sino de acciones y reacciones, de verdades o falsedades, de expectativas y frustaciones.



Una persona es única al extender la mano y al recogerla inesperadamnete, se torna otra.



El egoísmo unifica a los insignificantes, a los perdedores, a los falsamente llamados diplomáticos.



No es la altura, ni el peso, ni la belleza, ni un título o mucho dinero lo que convierte a una persona en grande...es su honestidad, su decencia, su amabilidad y respeto por los sentimientos e intereses de los demás.

Por su sensibilidad sin tamaño
 
Paulo Coelho

El Perdón

Quien no es capaz de perdonar, mantiene viva y fresca sus heridas. Olvidar el agravio hace bien a tu alma, pues al hacerlo se borran automáticamente los daños. Es como si borraras una frase hiriente en la página de tu alma y la dejaras limpia para escribir una frase de amor. Si eres incapaz de perdonar a los demás serás incapaz de perdonarte a ti mismo, cuando cometas un error. Recuerda que errar es de humanos como dijeron los griegos. Herir también es de humanos. Perdonar a los demás es perdonar que sean de carne y hueso y por ende imperfectos.


Perdona a la vida por sus golpes, heridas y tempestades. Como perdonan al tempestuoso mar los navegantes. Di a los cuatro vientos: Te perdono mar tus tempestades a cambio de tus mareas floridas. Te perdono vida las espinas a cambio del perfume de tus flores.

La magia de perdonar consiste en demostrar a otros que no te han herido de muerte, que tu alma está por encima de agravios y ataques mundanos. Que nada puede perturbar la fuente apacible de tu ser y que ningún agravio es capaz de borrar tu sonrisa y tu dicha existencial.

Cuando encuentres a quien te ofendió, actúa como si no recordaras nada y empieza de nuevo. Expresar perdón y caridad a los demás ilumina la magia de tu existencia. Limpia tu vaso de amargura y vierte en él la miel de la vida.

Paulo Coelho.

Besar el alma

El Lenguaje del Alma


Solo espera paciente y contento a que tu Alma pronuncie sus propias palabras y en la profundidad de la noche, cuando la luna abraza a la tierra y la adormece en su regazo, allí oirás como se desliza suavemente hasta tu lengua la expresión más bella de la existencia, las más dulces y acarameladas verdades que permanecieron encerradas en las celdas de tu corazón, prisioneras desesperadas en busca del verdadero Amor, se convierten en tu más clara visión, ahora puedes ver, ahora puedes oír, ahora te has encontrado.



Al oído del Alma le susurra Dios y en ese sublime encuentro le revela sus secretos a la espera de que lleguen a ti como torrentes de agua que descienden de la montaña sagrada de tu corazón. Una voz que hace temblar los silencios en el espacio, que convierte al habla y su lengua en bailarines danzantes y expertos conocedores de los idiomas del Universo. Cuando el Alma despliega sus alas al viento, lista para surcar los mares de tu Ser, te llenas de gracia, te haces libre de las ataduras mundanas que, aunque crueles en sus métodos, te han servido al fin para fundirte con la verdad.



Cuando descifras el lenguaje del Alma te integras a la unidad y te vacías de aquello que te había llenado y te llenas de aquello que te habías vaciado y en armonía te deslizas sobre las calmas aguas que bañan tus costas sin tan solo mojarte, sin tan solo tocarla. Sublime acaricias la vida como a los pétalos de la flor cada rayo de sol, como a las hojas de la mañana cada gota de rocío. Te dispones a partir y con las velas desplegadas a la espera de los vientos que hagan flamear sus telas, zarpas al encuentro con aquel que te ha dado la vida. Navegas el inmenso mar de tus anhelos y rompes las olas de tus condicionamientos con cada soplido del viento que empuja el barco de tu corazón hacia el luminoso horizonte que se presenta delante de tus ojos en forma de sol saliente, te guían las estrellas que pintan el firmamento, arriba como abajo, al reflejarse en las aguas que delante de ti se abren para darte paso.



El lenguaje del Alma se ha posado en tus labios para que pronuncies sus palabras. Cada latido de tu corazón hará que tu rígida lengua flamee cuan bandera al viento y vestirás de gala el profundo silencio que, en forma de partitura, te esperaba ansioso para que conviertas en música cada uno de sus acordes.



Cada deseo que permaneció perdido entre la neblina de tus dudas al fin verá el sol y se convertirá en tu realidad pues lo guiarás de la mano hasta la salida, le mostrarás el camino y al fin se harán uno, tu y tus deseos, tu y tus anhelos, tu y tu camino. Serás camínate y camino, serás el día y la noche besándose en el crepúsculo, serás aquel que has venido a Ser, serás como el pájaro que vuela en libertad en busca de su destino, irás contento al encuentro de la brisa que acaricie tu colorido plumaje y agradecido volarás para al fin posarte en la mano de aquel que ha abierto las puertas de la que fuera tu jaula. El Alma te ha hablado y con sus palabras te ha cautivado, ahora eres tu mismo, ahora puedes recordar lo que el nacer te había hecho olvidar. Ahora, si ahora.



Por Alejandro D. Gatti