viernes, 24 de diciembre de 2010

Poema, Mujer del Desierto - ( Desert Woman )



...........Desert Woman.........


Cheeks of tears and sand,

songs of the soul, bouncing echoes of dunes,

heavens pleas, prays as cactus thorns,

wondering breezes of the immense desert,

from faraway contemplating your sunrise,

love oasis, hands of dust and sand,

sophisticated paradise of nomads caravans,

I see you in my mirages dancing with the wind,

I follow your footsteps, I pursue you and write my supplications,

veils on your face covering story,

hidden heart keeping silence,

your eyes reflect mystery and yearning,

fly away my imagination and eternal hope,

fervent wish and requesting cores,

not to wars, punish or abuse,

on my knees with this chant I implore,

for you women, I pray.

-------------0------------- Mujer del Desierto.....

Lágrimas y arenas sobre tus mejillas,

cantos del alma, ecos que rebotan en las dunas,

gritos al cielo, plegaria tal espinas de cactus,

brisas pensativas del inmenso desierto,

desde lejos miro tu sol naciente,

oasis de amor, manos de polvo y arena,

sofisticado paraíso de nómadas caravanas,

te veo en mi espejismo danzar al viento,

detrás de esas huellas, te persigo y escribo mis suplicas,

velo en tu rostro que cubre historia,

corazón cubierto que guarda silencio,

tus ojos reflejan misterio y anhelo,

vaga mi imaginación y esperanza eterna,

deseo ferviente y pedido en coro,

no a las guerras, castigo o maltrato,

y de rodillas con este canto imploro,

por ti mujer, oro.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Cuento de Navidad de Paulo Coelho

El pino de St. Martin




Un día antes de Navidad, el cura del pequeño pueblo de St. Martin, en los Pirineos franceses, se preparaba para celebrar la misa, cuando empezó a sentir en el aire un perfume delicioso. Era invierno, y hacía mucho que las flores habían desaparecido, pero allí estaba ese aroma tan agradable, como si la primavera se estuviese adelantando.



Intrigado, salió de la iglesia para buscar el origen de semejante maravilla, y acabó encontrando a un muchacho sentado frente a la puerta de la escuela. Junto a él, había una especie de árbol de Navidad completamente dorado.



- Pero, ¡qué belleza de árbol! - dijo el párroco -. ¡Con ese aroma divino que desprende, parece que ha tocado el mismísimo cielo! ¡Y está hecho de oro puro! ¿Dónde lo conseguiste?



El joven no reaccionó con especial alegría a los comentarios del religioso.



- Es cierto que este árbol, como usted lo llama, cada vez ha ido pesando más mientras lo cargaba hasta aquí caminando, y que las hojas se han puesto duras. Pero eso no puede ser oro, y me da miedo pensar en lo que dirán mis padres cuando vean lo que les traigo.



El muchacho relató entonces su historia:



- Hoy por la mañana salí hacia la ciudad de Tarbes para comprar un árbol de Navidad con el dinero que mi madre me había dado. Pero ocurrió que, al cruzar un poblado, vi a una señora mayor, sola, sin familia con quien celebrar la gran fiesta de la Cristiandad, y le di un poco de dinero para la cena, confiado en que luego sabría arrancarle un descuento al vendedor de la floristería.



"Al llegar a Tarbes, pasé frente a la gran prisión, y había allí algunas personas esperando la hora de la visita. Estaban todos tristes, pues iban a pasar esa noche lejos de sus seres queridos. Escuché que algunas de estas personas comentaban que ni siquiera habían conseguido comprar un pedazo de tarta. En ese mismo momento, impulsado por ese romanticismo que tienen los de mi edad, decidí compartir mi dinero con esas personas que lo necesitaban más que yo. Apenas guardaría una mínima cantidad para el almuerzo. Como el florista es amigo de mi familia, seguro que me daría el árbol, a cambio de que yo trabajase para él durante la semana siguiente, pagando así mi deuda.



"Sin embargo, cuando llegué al mercado me enteré de que el florista que conocía no había ido a trabajar. Intenté por todos los medios que alguien me prestase dinero para comprar el árbol en otro lugar, pero fue imposible.



"Me dije a mí mismo que conseguiría pensar mejor con el estómago lleno, así que me dirigí a una fonda, pero se me cruzó un niño que parecía extranjero y me preguntó si podía darle alguna moneda, pues llevaba dos días sin comer. Imaginando que el niño Jesús alguna vez también debió pasar hambre, le entregué a este otro lo poco que me quedaba, y me volví para casa. En el camino de regreso, le rompí una rama a un pino, y luego intenté retocarla, como podándola, pero fue poniéndose así de dura, que parece de metal, y no se parece ni de lejos al árbol de Navidad que mi madre está esperando.



- Pequeño amigo - dijo el cura -, el perfume de este árbol tuyo no deja lugar a dudas: ha sido tocado por los Cielos. Déjame contarte lo que falta de tu historia:



"En cuanto te alejaste de aquella señora, ella inmediatamente pidió a la Virgen María, madre como ella, que te devolviese de alguna manera el favor recibido. Los familiares de los presos pensaron que se habían encontrado con un ángel, y rezaron agradeciéndoles a los ángeles las tartas que consiguieron comprar. Y el niño con el que te cruzaste, por su parte, le dio las gracias a Jesús por haber saciado su hambre.



"La Virgen, los ángeles, y el propio Jesús escucharon las peticiones de toda la gente a la que ayudaste. Cuando rompiste la rama del pino, la Virgen puso en ella el perfume de la misericordia. Mientras caminabas, los ángeles iban tocando sus hojas, transformándolas en oro. Por último, con todo ya concluido, Jesús examinó el trabajo, lo bendijo, y a partir de ahora, a quien toque este árbol de Navidad se le perdonarán los pecados y se le cumplirán los deseos.



Y así ocurrió. Cuenta la leyenda que el pino sagrado aún se encuentra en St. Martin; pero su poder es tal que su bendición alcanza a todos los que ayudan al prójimo en la víspera de la Navidad, por muy lejos que se encuentren de este pequeño pueblo de los Pirineos.



(inspirado en una historia jasídica)



domingo, 19 de diciembre de 2010

Manifestar los deseos del Corazón

Aun cuando nuestro cerebro racional haya sido entrenado para creer que cuando una persona muere su espíritu desaparece, la verdad es que no se puede destruir la energía.



Tu yo superior es el espíritu actualmente existente dentro de ti. La energía que fue Picasso no fue su cuerpo, como tampoco la energía que fue Shakespeare estuvo en su cuerpo. Fueron los sentimientos internos y el genio creativo lo que tomaron la forma de un cuerpo y una creación sobre el lienzo o el papel. Eso no murió nunca. No puede morir porque no tiene fronteras, ni principio ni final, ni características físicas a las que podamos llamar forma.



Esa energía está dentro de ti. Si quieres conocerla, puedes sintonizar con ella y, cuando lo hagas, abandona las limitaciones de este plano terrenal para entrar en una dimensión sin límites que te permite crear y atraer hacia ti todo aquello que deseas o necesitas para este viaje.



En este nivel, te desprendes de tu apego emocional a lo que consideras tu propia realidad. Ese desapego se ve seguido por la conciencia de que el observador que hay dentro de ti, que observa siempre lo que le rodea y sus propios pensamientos, es en realidad la fuente de tu mundo físico. Esto, unido a tu voluntad de entrar en ese ámbito, es el inicio del aprendizaje para atraer hacia ti aquello que deseas y necesitas mientras te encuentras en un mundo físico.



Hasta ese momento es muy probable que no hayas podido desprenderte de tu apego por el mundo material. Quizá creas que no existe otro mundo. Si fuera así, has abandonado tu capacidad divina, lo cual es la causa de lo intensamente que te apegas al mundo sensorial. Adquirir la conciencia de que posees un yo superior que es universal y eterno, te permitirá acceder con mayor libertad a ese mundo y participar en el acto de manifestar los deseos de tu corazón.



Wayne Dyer.



El Poder está en ti, pero no es sólo tuyo

El Poder y la Magia de este mundo no se pueden reservar para el uso exclusivo de nadie, incluido tú. Está disponible en todo momento, pero no pertenece a nadie. Lo que haces es establecer contacto con una energía que se encuentra más allá del dualismo del plano terrenal y que, sin embargo, está conectada con él al mismo tiempo, es separada pero inconfundible.



La forma de establecer contacto consiste en comprender esta energía. Todo lo que existe sobre el plano físico experimenta la luz y la oscuridad. Si siempre hubiera luz no tendríamos un concepto de la oscuridad. Pero hay algo que no conoce la oscuridad, la fuente de toda luz, el sol. Esta fuente se encuentra más allá de la dualidad del plano físico, y es con ella con la que debes contactar si quieres potenciar tu fuerza interior.



La energía del sol no te pertenece, pero siempre podrás recurrir a ella. Esa energía no está sometida a las leyes de la dualidad, como tampoco lo está tu espíritu, que es la fuente de tu divino poder. Aún así, depende de ti que la utilices o no.



No puedes poseer este poder más de lo que puedes poseer y controlar el entorno. Poseerlo significa que te separas de él. Aparece entonces un poseedor y algo que es poseído, y eso viola el principio de tu existencia como ambientorganismo. Eres un ser holístico, y eso significa que en ti confluyen la energía no dual y la energía física, y que puedes hacer uso de ambas.



Es usted un ser completo. En consecuencia, para poder comprenderte a ti mismo, tienes que asimilar primero que eres un ambientorganismo. Conceptualizarse a uno mismo como un ser físico y espiritual separado de su entorno supone eliminar toda posibilidad de conocer tu estado holístico. Por el contrario, reconocer ese estado te ayudará a destruir la ilusión de que eres un ser aislado y a percibir tu relación con el mundo que te rodea. Esto te dará una fuerza que jamás podrías imaginar si te dejaras guiar por tu ego.



Wayne Dyer.



Inteligencia Espiritual

Dentro del misterio de la vida, el Universo se rige acorde a unas Leyes tan reales como la ley de la gravedad. Conectadas a la fábrica de la existencia, reflejando la inteligencia primitiva del Universo, la Inteligencia Espiritual, estas Leyes Espirituales dirigen la mecánica del Universo – los movimientos de las flores orientándose hacia el sol y las olas rompiendo en la costa. Ellas gobiernan el movimiento de la tierra, los ciclos, las estaciones, y las fuerzas de la naturaleza. Bajo su canción, incluso las Galaxias danzan.



La Inteligencia Espiritual rige el orden innato e inteligente del universo. Trasciende conceptos, costumbres y creencias. Forma la base de la moralidad humana. Constante como el movimiento de los planetas, la inteligencia Espiritual es aplicable no sólo a la mecánica de la Naturaleza, sino a todos los aspectos de la existencia. Te puede guiar a través de las profundidades y los problemas de tu vida de la misma manera que las estrellas y las brújulas guiaban a los antiguos marineros en sus cruzadas.



Estas leyes residen dentro de cada uno de nosotros como una gran recámara de sabiduría intuitiva. Y también son reveladas en todos los lugares del mundo natural.



Algunas de sus Leyes, tienen especial relevancia en asuntos prácticos de la vida humana. Los libros y las enseñanzas religiosas tratan estas grandes verdades – principios simples y poderosos para encontrar nuestra paz interior en un mundo difícil. Aquellos que siguen las Leyes prosperan y encuentran plenitud; aquellos que las ignoran o las resisten se enfrentan a las consecuencias, que les instruirán en el camino hacia su despertar, para así un día poder encontrar paz a la luz del entendimiento supremo.



Dan Millman

Luz Interior

En tu corazón arde una llama.

Tu cuerpo es sólo la luz en torno a la llama.



Tu ser más profundo es de la naturaleza de la luz. La consciencia es luz, la consciencia es la única luz. Tu existencia es inconsciente: haces cosas sin saber por qué, deseas cosas sin saber por qué, preguntas cosas sin saber por qué, vas a la deriva en un sueño inconsciente.



Todos somos sonámbulos. El sonambulismo, el andar y vivir dormidos, es la única enfermedad espiritual. Sé más consciente.



Comienza a ser más consciente de los objetos. Mira las cosas con más atención.



Mira a una flor como si toda tu existencia dependiera de esta mirada. Préstale toda tu consciencia y, súbitamente, la flor se transfigura: es más radiante, más luminosa. Tiene algo de la gloria de lo eterno, como si lo eterno hubiera llegado a lo temporal en forma de flor.



Mira con atención la cara de tu marido, de tu esposa, de tu amigo, de tu amado, medita en ello y de pronto ves no sólo el cuerpo, sino lo que está más allá de él, lo que emerge del cuerpo. Hay como un aura de lo espiritual alrededor del cuerpo. La cara del amado ya no es más el rostro de tu amado; la cara del amado se convierte en el rostro de lo divino. Mira a tu hijo en estado de alerta total, plenamente consciente; obsérvalo mientras juega y, de pronto, el objeto de tu mirada se transfigura.



Si pasas junto a un árbol, obsérvale en una actitud de alerta. Detente un momento, mira al árbol; frótate los ojos, mira al árbol de nuevo pero más despierto.



Centra tu consciencia, mira al árbol y observaras la diferencia. De pronto, cuando estás alerta, el árbol es distinto: más verde, más vivo, más hermoso.



El árbol es el mismo eres tu quien ha cambiado.



Osho

Voz Interior

Si has encontrado tu verdad dentro de ti mismo, no hay nada más que encontrar en toda esta existencia. La verdad está funcionando a través de ti. Cuando abres los ojos, es la verdad quien abre sus ojos. Cuando cierras los ojos, es la verdad quien está cerrando los suyos. Ésta es una meditación formidable. Basta con que puedas entender el truco y ya no tienes que hacer nada; cualquier cosa que hagas la está haciendo la verdad.



Caminas, es la verdad; duermes, es la verdad descansando; hablas, es la verdad hablando; estás en silencio, es la verdad la que está en silencio. Ésta es una de las técnicas de meditación más simples. Poco a poco cada cosa se pone en su lugar con esta simple fórmula y entonces ya no hay necesidad de técnicas. Cuando estás curado descartas la meditación, tiras la medicina.



Entonces vives según la verdad: vivo, radiante, dichoso, contento, como una canción para ti mismo. Toda tu vida se convierte en una oración sin palabras; o mejor dicho, una devoción, una gracia, una belleza que no pertenece a nuestra vida mundana, un rayo de luz viniendo desde el más allá hacia la oscuridad de nuestro mundo.



Osho



Felicidad Aquí y Ahora

Cuanto más busques la felicidad, estarás más en sufrimiento. El sufrimiento es una sombra. Cuanto mayor sea el deseo por la felicidad, mayor será la sombra. Pide felicidad y nunca la conseguirás. Solamente sufrirás frustración. ¿Por qué? Porque sólo hay una manera de estar feliz, y ésa es estar feliz aquí, ahora. La felicidad no es el resultado. Es una forma de vida.



La felicidad no es el resultado final del deseo. Es una actitud, no un deseo. Puedes estar feliz aquí y ahora si sabes cómo estarlo, pero nunca estarás feliz si no sabes cómo y si continúas deseando. La felicidad es un arte. Es una manera de vida.



En este mismo momento, si puedes estar en silencio y alerta de la vida que hay a tu alrededor y dentro de ti, estarás feliz. Las aves están cantando, el viento está soplando, los árboles están felices, el cielo está feliz, todo en la existencia está feliz excepto tú. La existencia es felicidad, es una celebración eterna, una festividad. ¡Mira la existencia! Todo árbol está en un estado festivo, todo pájaro está en un estado festivo. Excepto el hombre, todo lo demás está en un estado festivo. Toda la existencia está en un festival, en un festival constante y continuo. Ni tristeza, ni muerte, ni desgracia existe en ninguna parte excepto en la mente humana. Hay algo errado en la mente humana, no en la existencia. Hay algo errado en el deseo, no en la situación.



¿Por qué el hombre está infeliz? Ningún animal está tan infeliz, ningún pájaro está tan infeliz, ningún pez está tan infeliz como el hombre. ¿Por qué el hombre está tan infeliz? Porque el hombre desea la felicidad, y los pájaros están felices en este mismo momento; los árboles están felices en este mismo momento. El hombre desea la felicidad; nunca está feliz aquí y ahora. Siempre desea la felicidad y continúa perdiéndola. La felicidad está aquí. Está sucediendo en todo tu alrededor. Permítela que entre dentro de ti. Sé parte de la existencia. No entres en el futuro. La existencia nunca entra en el futuro; sólo la mente lo hace.



Esto es lo que llamo meditación: estar aquí, no moverse al futuro. Ser no-ambicioso, no desear la felicidad. Y entonces estarás feliz y nadie podrá destruir tu felicidad. Entonces será imposible que estés infeliz. Entonces serás inmortal y la vida eterna te habrá sucedido. En realidad, ya te ha sucedido pero no estás consciente de ella. Entonces estarás pleno. Sin la ambición, estarás pleno y satisfecho.



Osho

Viviendo Plenamente

Nos acostumbramos a vivir en departamentos y a no tener otra vista que no sea las ventanas de alrededor; y porque no se tiene vista, luego nos acostumbramos a no mirar para afuera; Y porque no miramos para afuera, luego nos acostumbramos a no abrir del todo las cortinas; Y porque no abrimos del todo las cortinas, luego nos acostumbramos a encender más temprano la luz.



Y a medida que nos acostumbramos, olvidamos el sol, olvidamos el aire, olvidamos la amplitud…



Nos acostumbramos a despertar sobresaltados porque se nos hizo tarde; a tomarnos el café corriendo porque estamos atrasados; acostumbramos a no mirar para afuera.



A leer el diario en el autobús porque no podemos perder tiempo;

A comer un sándwich porque no da tiempo para almorzar;

A salir del trabajo ya de noche;

A dormir en el autobús porque estamos cansados;

A cenar rápido y dormir pesados sin haber vivido el día.



Nos acostumbramos a pensar que las personas cercanas a nosotros estarán siempre ahí y a creer que están bien, sin preocuparnos por averiguarlo; a esperar el día entero y finalmente oír en el teléfono: “Es que hoy no puedo ir…”



A ver cuándo nos vemos…

- La semana que viene nos reunimos…”



A sonreír a las personas sin recibir una sonrisa de vuelta. A ser ignorados cuando precisábamos tanto ser vistos.



Si el cine está lleno nos acostumbramos y nos conformamos con sentarnos en la primera fila aunque tengamos que torcer un poco el cuello.



Si el trabajo está complicado, nos consolamos pensando en el fin de semana; Y si el fin de semana no hay mucho que hacer, o andamos cortos de dinero, nos vamos a dormir temprano y listo, porque siempre tenemos sueño atrasado.



Nos acostumbramos a ahorrar vida…

Que, de a poco, igual se gasta y que una vez gastada, por estar acostumbrados



¡ Nos Perdimos de Vivir !…



Existe un dicho:



“La muerte está tan segura de su victoria, que nos da toda una vida de ventaja”.



El tiempo no se puede atrapar, mucho menos almacenar; nuestra existencia transcurre a gran velocidad, pero mientras tengamos vida, tenemos la oportunidad de cambiar nuestros hábitos,

de tener una mejor calidad de existencia, de aprovechar y disfrutar cada respiro, cada latido de nuestro corazón.



No trasformemos nuestra vida en una rutina inútil que nos haga infelices.



Dios pone a nuestra disposición todos los elementos para ser seres felices, satisfechos y agradecidos por ese gran don (que es la vida), que con tanto amor nos ha sido otorgado.



La vida no hay que ahorrarla… Hay que vivirla ¡ P L E N A M E N T E… BIEN!

Porqué sin saberlo la naturaleza de nuestras circunstancias, pueden cambiar el giro de nuestra … vida.



Adri.