jueves, 9 de diciembre de 2010

White Christmas IL Divo

La Juventud

_La juventud no es una edad, es un clima del corazón,

es voluntad, es imaginación, es pasión. Los años

marchitan la piel renunciar al ideal, marchita el alma.

Joven es aquel que se sorprende y se maravilla, que

pregunta como él niño insaciable y después desafía los

acontecimientos, y encuentra alegría en el juego de la vida.

Serás tan joven, como tu fe tan viejo, como tu duda

tan joven, como tu confianza en ti mismo tan joven,

como tu esperanza tan viejo, como tu abatimiento

Permanecerás joven mientras permanezcas receptivo,

receptivo a cuanto es bello, bueno y grande, receptivo

a los mensajes de la naturaleza, del hombre y del infinito.





_Vuela, tú que tienes la oportunidad.

Vuela tú que tienes alas.

Vuela porque es lo que tú quieres.

Vuela porque nadie puede detenerte.

Vuela porque así de grandes son tus sueños.

Vuela porque yo estaré aquí.





_Que nadie detenga tus sueños,

porque los sueños;

nuestros sueños son lo único

que en realidad nos pertenece,

esos sueños que son nuestros y de nadie más,

esos sueños que a veces compartimos

y esos sueños que podemos hacer realidad.



Los Dos Días más Importantes de la Semana.

Hay dos días en cada semana en los que no nos debemos preocupar.



Dos días que se deben guardar libre de miedo y ansiedad.



Uno de esos días es ayer.



Ayer, con sus equivocaciones y pesares, sus faltas y confusiones, sus dolores, tristezas y deudas pendientes.



Ayer ha pasado para siempre, fuera de nuestro control; y ni el dinero del mundo lo podría cambiar ni una cosa que hayamos hecho, ni podemos borrar una palabra.



Ayer ya pasó.



El otro día sobre el que no debemos preocuparnos es mañana.



Mañana, con sus posibles adversarios, sus problemas, sus promesas grandes y sus pequeños logros. Mañana volverá a salir el sol, ya sea en esplendor o detrás de una máscara de nubes, pero subirá.



Hasta que llegue no tenemos parte en mañana, pues aún no ha nacido. Y solo queda un día: HOY. Cualquiera puede pelear la batalla de un solo día.



Cuando nos cargamos con esos horripilantes: Ayer y Mañana, entonces nos derrumbamos. No es la experiencia de hoy que vuelve locos a los hombres, sino la amarga culpa, algo que sucedió ayer, y el miedo de lo que traerá el mañana. Vivamos pues, tan sólo un día a la vez, para ser inmensamente felices.



Además, con la felicidad del hoy construiremos la felicidad del mañana.



Autor Desconocido

lunes, 6 de diciembre de 2010

HOY TOCA SER FELIZ

Cuando un sueño se te muera

o entre en coma una ilusión,

no lo entierres ni lo llores, resucítalo.



Y jamás des por perdida

la partida, cree en ti.

y aunque duelan, las heridas curarán.



Hoy el día ha venido a buscarte

y la vida huele a besos de jazmín,

la mañana esta recién bañada,

el Sol la ha traído a invitarte a vivir.



Y verás que tú puedes volar,

y que todo lo consigues.

Y verás que no existe el dolor,

hoy te toca ser feliz.



Si las lágrimas te nublan

la vista y el corazón,

haz un trasvase de agua

al miedo, escúpelo.



Y si crees que en el olvido

se anestesia un mal de amor,

no hay peor remedio

que la soledad.



Deja entrar en tu alma una brisa

que avente las dudas y alivie tu mal.

Que la pena se muera de risa,

cuando un sueño se muere

es porque se ha hecho real.



Y verás que tú puedes volar

y que todo lo consigues.

Y verás que no existe el dolor,

hoy te toca ser feliz.



Las estrellas en el cielo

son solo migas de pan

que nos dejan nuestros sueños

para encontrar

el camino, y no perdernos

hacia la Tierra de Oz,

donde habita la ilusión.



Y verás que tú puedes volar,

y que tu cuerpo es el viento,

porque hoy tú vas a sonreír,

hoy te toca ser feliz.



domingo, 5 de diciembre de 2010

Gheorghe Zamfir - My heart will go on

alwassia

La niña/El grito

En la playa hay una niña, la niña tiene familia



Y la familia una casa.



La casa tiene dos ventanas y una puerta…



En el mar, un acorazado se divierte cazando a los que caminan



Por la playa: cuatro, cinco, siete



Caen sobre la arena. La niña se salva por poco,



Gracias a una mano de niebla,



Una mano no divina que la ayuda. Grita: ¡Padre!



¡Padre! Levántate, regresemos: el mar no es como nosotros.



El padre, amortajado sobre su sombra, a merced de lo invisible,



No responde.



Sangre en las palmeras, sangre en las nubes.



La lleva en volandas la voz más alta y más lejana de



La playa. Grita en la noche desierta.



No hay eco en el eco.



Convierte el grito eterno en noticia



Rápida que deja de ser noticia cuando



Los aviones regresan para bombardear una casa



Con dos ventanas y una puerta.


Por Mahmud Darwish







La Navidad y El Corán

Recién pasó la navidad y muchos iluminaron árboles de navidad, en sus casas, oficinas y en los sitios públicos. ¿Pero esto es acaso una costumbre cristiana?



Definitivamente, no. Tiene sus orígenes en la Antigua creencia germánica, de que un árbol gigantesco sostenía el mundo y que en sus ramas estaban sostenidas las estrellas, la luna y el sol (lo que podría explicar la costumbre de poner a los árboles, luces). Fuera de ello, los druidas, sacerdotes celtas originarios primitivamente del suroeste de Alemania (aunque luego se extendieron por casi toda la vieja Europa, quedando finalmente confinados a Irlanda), consideraban que los dioses habitaban en los árboles, los cuales se tocaban con las manos para pedirles favores; de allí la costumbre de “tocar madera para impedir un mal presagio”.



La mayoría de pueblos de Alemania (Godos, Germanos, Celtas y Sajones) tenían también la costumbre, de que cuando en invierno los árboles perdían sus hojas, “vestían a los árboles” generalmente con manzanas o piedras pintadas para lograr que regresaran pronto los espíritus buenos que habitaban en los árboles.



En algunas casas en los países nórdicos durante el invierno, se cortaban algunas ramas y se las decoraba con pan, adornos llamativos y frutas, para ponerle un poco de colorido a las casas mientras transcurría el gélido invierno.



Por otro lado, aunque no se sabe el día exacto del nacimiento de Jesús, muchos lo consideran en primavera, en el mes de Nisan, nuestro actual abril, cuando los campos reverdecían en Palestina y los pastores podrían estar con sus ovejas en campo abierto.



Sin embargo, a mediados del siglo IV, el Papa Julio I estableció la fecha del 25 de diciembre, día próximo a muchas fiestas del solsticio de invierno e inicio de las fiestas romanas, los bacanales, que duraban 1 semana y terminaban el 31 de diciembre, que era el fin del calendario solar romano y el 1º de enero, que era el primer día del nuevo año. De esa forma se trasladó al invierno del norte de la Europa cristiana, la celebración más importante de la cristiandad.



La costumbre del “árbol del invierno” se incorporó así a la celebración de la Navidad. Se cuenta que un misionero inglés en Alemania, comprendiendo que era imposible erradicar de raíz esa tradición pagana, la adoptó dándole un sentido cristiano, haciendo que el árbol adornado fuera también un símbolo del nacimiento de Cristo. Los primeros documentos que hablan de colocar árboles de abeto o de pino en las casas son del siglo XVII en la región de Alsacia.



En los países nórdicos, por esa misma fecha, se empezaban a reunir las familias en torno a un árbol de Navidad. El día 24 de diciembre los niños eran llevados a pasear al campo, mientras los adultos colocaban y decoraban con dulces o juguetes el árbol. A su regreso los niños eran sorprendidos con el árbol y los regalos, y así daba inicio la celebración de la fiesta de Navidad.



En 1750, en Bohemia se incorporan las bolas de cristal. Cuando la Reina Victoria de Inglaterra para celebrar la Navidad hace colocar un árbol en el palacio, decorándolo con velitas que hacen relucir una serie de bellos y finos adornos, la costumbre del árbol de Navidad se vuelve moda.



La aparición de Papá Noel, también llamado Santa Claus, Sinterklaas o Père Noel, según el país, así como la tradición del árbol navideño o la representación del pesebre, son costumbres básicas y permanentes, durante la celebración de la Navidad Cristiana, así como el reparto de regalos a los niños y el intercambio de regalos con los adultos. (En España sin embargo los regalos se reparten el día de los Reyes Magos, 6 de enero).



Si bien la simbología de la navidad – árbol de navidad incluido – no tiene un origen cristiano; ni la fecha de nacimiento del niño Jesús es cronológicamente correcta; es lícito y conveniente celebrar la Navidad, compartiendo la alegría y la meditación sobre esta fecha tan memorable… No podemos aislarnos de una identidad común y una civilización compartida, inmersa en las tradiciones de nuestro pueblo, del cual todos formamos parte…



En 25 países de mayoría musulmana se considera fiesta nacional la navidad católica (25 de diciembre) o la navidad cristiana ortodoxa (6 de enero). Tanto Jesús, el verbo encarnado de Dios y la Virgen María, la mujer más pura que ha habido y habrá, son venerados en el Corán, con tal magnitud, que son las únicas personas inmaculadas, esto es, que nacieron y permanecieron inmaculadas. De ahí que la Inmaculada Concepción de María, al igual que la Inmaculada Concepción de Jesús, son dogmas de fe en el Sagrado Corán.



Jesús fue creado por Dios, en el vientre de María, por medio del Espíritu de Dios, a través del Arcángel Gabriel. “Kun Faya Kun”. “Sé”, y Jesús se hizo en el vientre inmaculado de María, y el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. “Y el verbo era con Dios y el verbo era de Dios”.



No hay una concepción más inmaculada que ésta en ser Humano alguno. Ese es el milagro de la Navidad, que el Corán reconoce, y de allí la importancia de celebrarla con fe y meditación. Lo demás es folklore y tradición.



Sin embargo si se quiere iluminar árboles, debería ser la palmera, el árbol de Navidad, ya que Jesús nació a la sombra de una datilera, en una enramada, cerca de un pesebre, y no en su interior. Los frutos de esta palmera maduraron para que la Virgen satisfaciera su hambre, y surgió un arroyo de aguas cristalinas para apagar su sed. Todo por milagro de Dios. (Corán. Capítulo XIX – Mariam – María – Versículos 24 y 25).



En lugar de los pinos y abetos, la iluminación de las palmeras en Navidad, que año con año toma más auge, está más cerca de la realidad religiosa.



¿Será un deseo manifiesto de Dios, para que la iluminación y el adorno de los árboles se hagan en su justa dimensión y la tradición se oriente a su verdadero significado?

 Faruq



"El Viaje de Said" Goya 2007 Mejor Cortometraje de Animacion

Cuentos populares del Sáhara

Yoja y el hombre de la ciudad*




Un día regresaba Yoja a su campamento con su asno cargado de leña cuando vio a lo lejos un ruidoso artefacto con un hombre encima que venía hacia él.



Asustado pero curioso, esperó.



Entre nubes de arena llegó a su lado finalmente; entonces el hombre, tras saludarle, le dijo que venía de la ciudad y le explicó qué era aquella máquina.



Yoja, del campo, receló un tanto como lo hacían siempre sus familiares y amigos.



El hombre observando el asno, quedó asombrado de la gran carga que soportaba y pensó que sería bueno que su moto también pudiera con ella; con esa idea, pero sin saber de la lentitud del asno, propuso a Yoja el cambio de uno por otra.



Yoja, que había quedado sorprendido por la velocidad de aquella especie de asno metálico, aceptó de inmediato, pensando que sus cargas diarias de leña podrían llegar a su casa con rapidez y menor fatiga.



Efectuado el trueque y tras la marcha del hombre, Yoja, siendo incapaz de poner en marcha la moto a pesar de las instrucciones de aquél, pensó que si el artefacto no se movía era porque no estaba bien alimentado, y, ante ello, llenó el depósito de carburante con hierba y paja…, palos le dio también…, pero ¡nada!… así es que lo abandonaría por muerto llorando su mala suerte.



Por su parte, al otro lado de la duna que los separaba, el hombre de la ciudad, que ya había constatado la lentitud y la gran cantidad de paradas que el asno hacía, creyó igualmente que le faltaba “carburante”, de modo que le forzó a beber una buena ración de gasolina; por supuesto el asno murió.



La ingenuidad de los dos a pesar de su diferencia de origen, quedó bien manifiesta.