martes, 29 de diciembre de 2009

Confía en mí


Yo soy Dios. El día de hoy me encargaré de todos tus problemas.
Por favor recuerda que no necesito de tu ayuda.
Si por casualidad el demonio te puso en una situación que no puedes manejar, NO INTENTES RESOLVERLA. Ponla amablemente en la caja CPHDJ (Cosas para hacer de Jesús). Esto se arreglará en MI tiempo, no en el tuyo.

Una vez que el asunto es colocado en la caja no te aferres a él ni trates de sacarlo. Ya que aferrarte o sacarlo sólo demoraría la solución del problema. Si es una situación que tú piensas que eres capaz de manejar, por favor consúltame en una oración para asegurarte que es la solución correcta.

Debido a que no duermo ni dormito, no es necesario que pierdas tu sueño. Yo me encargaré de velarlo.

Descansa hijo.

Si necesitas contactarme estoy sólo a una oración de distancia...

Eres importante para mi


Una profesora universitaria inició un nuevo proyecto entre sus alumnos.
A cada uno les dio cuatro moños de color azul, todos con la leyenda: "Eres importante para mi" y les pidió que se pusieran uno.
Cuando todos lo hicieron, les dijo que eso era lo que ella pensaba de ellos.

Luego les explicó de qué se trataba el experimento: tenían que darle un moño a alguna persona que fuera importante para ellos, explicándoles el motivo y dándole los otros moños para que ellos hicieran lo mismo.
El resultado esperado era ver cuanto podía influir en las personas ese pequeño detalle.

Todos salieron de esa clase platicando a quién darían sus moños; algunos mencionaban a sus padres, otros a sus hermanos o a sus novios.

Pero entre aquellos estudiantes, había uno que estaba lejos de casa. Este muchacho había conseguido una beca para esa universidad y al estar lejos de su hogar, no podía darle ese moño a sus padres o sus hermanos.

Pasó toda la noche pensando a quién daría ese moño, pero al otro día muy temprano tuvo la respuesta. Tenía un amigo, un joven profesional que lo había orientado para elegir su carrera y muchas veces lo asesoraba cuando las cosas no iban tan bien como él esperaba.

¡Esa era la solución!. Saliendo de clases se dirigió al edificio donde su amigo trabajaba y en la recepción pidió verlo. A su amigo le extrañó, ya que el muchacho lo iba a ver después de que él salía de trabajar, por lo que pensó que algo malo estaba sucediendo.

Cuando lo vio en la entrada, sintió alivio de que todo estuviera bien, pero a la vez le extrañaba el motivo de su visita. El estudiante le explicó el propósito de su visita y le entrego tres moños, le pidió que se pusiera uno y le dijo que "al estar lejos de casa, él era el más indicado para portarlo"; el joven ejecutivo se sintió halagado, no recibía ese tipo de reconocimientos muy a menudo y prometió a su amigo que seguiría con el experimento y le informaría de los resultados.

El joven ejecutivo regresó a sus labores y ya casi a la hora de la salida se le ocurrió una arriesgada idea: Le quería entregar los dos moños restantes su jefe. El jefe era una persona huraña y siempre muy atareada, por lo que tuvo que esperar que estuviera "desocupado".

Cuando consiguió verlo, su jefe estaba inmerso en la lectura de los nuevos proyectos de su departamento, la oficina estaba repleta de reconocimientos y papeles.
El jefe sólo gruñó -"¿Qué desea?"-
El joven ejecutivo le explicó tímidamente el propósito de su visita y le mostró los dos moños. El jefe, asombrado, le preguntó -"¿Porqué cree usted que soy el más indicado para tener ese moño?"-.

El joven ejecutivo le respondió que él lo admiraba por su capacidad y entusiasmo en los negocios, además que de él había aprendido bastante y estaba orgulloso de estar bajo su mando. El jefe titubeó, pero recibió con agrado los dos moños, no muy a menudo se escuchan esas palabras con sinceridad estando en el puesto en el que él se encontraba.

El joven ejecutivo se despidió cortésmente del jefe y, como ya era la hora de salida, se fue a su casa.

El jefe, acostumbrado a estar en la oficina hasta altas horas, esta vez se fue temprano a su casa. En la solapa llevaba uno de los moños y el otro lo guardó en el bolsillo de su camisa.

Se fue reflexionando mientras manejaba rumbo a su casa. Su esposa se extrañó de verlo tan temprano y pensó que algo le había pasado; cuando le preguntó si pasaba algo anormal, él respondió que no pasaba nada, que ese día quería estar con su familia. Ella se extrañó, ya que su esposo acostumbraba llegar de mal humor.

El jefe preguntó -"¿Dónde está nuestro hijo?"- ; la esposa sólo lo llamó, ya que estaba en el piso superior de la casa.
El hijo bajó y el padre sólo le dijo -"¡Acompáñame!"-.
Ante la mirada extrañada de la esposa, y del hijo, ambos salieron de la casa... (el jefe era un hombre que no acostumbraba gastar su "valioso tiempo" en su familia muy a menudo).

Tanto el padre como el hijo se sentaron en el porche de la casa. El padre miró a su hijo, quien a su vez lo miraba extrañado. Le empezó a decir que sabía que no era un buen padre, que muchas veces se perdió de aquellos momentos que sabía eran importantes.
Y luego le expresó que había decidido cambiar, que quería pasar más tiempo con ellos, ya que su madre y él eran lo más importante que tenía.
También le mencionó lo de los moños y su joven ejecutivo. Le dijo que lo había pensado mucho, pero quería darle el último moño a él, ya que era lo más importante, lo más sagrado, para él, que el día que nació, fue el más feliz de su vida y que estaba orgulloso de el. Todo esto mientras le prendía el moño que decía: "Eres importante para mí".

El hijo, con lágrimas en los ojos le dijo: -"Papá, no se qué decir... mañana pensaba suicidarme porque pensé que no te importaba. Te quiero papá, perdóname...."-

Ambos lloraron y se abrazaron, el experimento de la profesora dio resultado, había logrado cambiar no una, sino varias vidas, con solo expresar lo que sentía....

Ese es el poder de uno.... Expresar lo que sientes y darle valor a los detalles de la gente que te ama.

Por eso tú para mí... -"¡Eres muy Importante!"-


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Se necesita solo de un minuto
para que te fijes en alguien.
Una hora para que te guste.
Un día para quererlo...
¡Pero se necesita de toda una vida
para que lo puedas olvidar!.

3 Cosas para no olvidar


1: Donando sangre

Hace muchos años, cuando trabajaba como voluntario en un Hospital de Buenos Aires, conocí a una niñita llamada Isabel, quien sufría de una extraña enfermedad. Su única oportunidad de recuperación aparentemente era una transfusión de sangre de su hermanito de 5 años, quien había sobrevivido milagrosamente a la misma enfermedad y había desarrollado anticuerpos necesarios para combatirla.

El médico explicó la situación al hermano de la niña, y le preguntó si estaría dispuesto a dar su sangre a su hermana. Yo lo vi dudar por solo un momento antes de tomar un gran suspiro y decir: -Si, lo haré, si eso salva a Isabel-.

Mientras la transfusión continuaba, él estaba acostado en una cama al lado de la de su hermana, y sonreía mientras nosotros asistíamos a ambos, viendo retornar el color a las mejillas de la niña.

Pero al rato la cara del niño se puso pálida y su sonrisa desapareció. Miró al médico y le preguntó con voz temblorosa -¿A qué hora empezaré a morirme?-

Siendo solo un niño, no había comprendido al médico, pensaba que le daría toda su sangre a su hermana... ¡Y aún así se la daba!

Da todo por quien ames. Actitud, después de todo, es todo.


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2: El helado

Hace unos días, un niño de alrededor de 10 años entró en una heladería y se sentó en una mesa. La camarera puso un vaso de agua en frente a él.

-¿Cuánto cuesta un cucurucho de helado de chocolate?-, preguntó el niño. –

Dos pesos cincuenta-, respondió la camarera. El niño sacó una mano de su bolsillo y examinó una cantidad de monedas...

-¿Cuanto cuesta un helado de chocolate en vasito?-, volvió a preguntar. Algunas personas estaban esperando ser atendidas y la camarera ya estaba un poco impaciente.

-¡Dos pesos!-, le contestó bruscamente.

El niño volvió a contar las monedas...

- Entonces quiero el helado en vasito-, dijo el niño. La camarera le trajo el helado, puso el ticket en la mesa y fue a atender otras mesas, refunfuñando por el tiempo que le había hecho perder el niño.

Éste terminó el helado, pagó en la caja y se fue. Poco después la camarera llegó a la mesa que el niño había ocupado, para limpiarla, y entonces le costó tragar saliva con lo que vio. Allí, puestos ordenadamente junto al plato vacío, había cincuenta centavos... su propina.

Jamás juzgues a alguien antes de tiempo.


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3: La pregunta más importante

Durante mi segundo semestre en la Escuela de Enfermería, nuestro profesor nos tomó un examen sorpresa. Yo era una estudiante conciente y leí rápidamente todas las preguntas, hasta que llegué a la última:

¿Cuál es el nombre de la mujer que limpia la escuela?

Seguramente esto era algún tipo de broma. Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la escuela. Ella era alta, cabello oscuro, como de cincuenta años, pero... ¿Cómo iba yo a saber su nombre?

Entregué mi examen, dejando la ultima pregunta en blanco. Antes de que terminara la clase, alguien le preguntó al profesor si la última pregunta contaría para la nota del examen.

-Absolutamente-, dijo el profesor. En sus carreras ustedes conocerán muchas personas. Todas son importantes. Ellos merecen su atención y cuidado, aunque solo les sonrían y digan: -¡Hola!-

Yo nunca olvidé esa lección.

¡Ah!, y también aprendí que su nombre era Dorotea...

Respeta a cada ser humano que conozcas,
todos somos únicos e importantes.

Reglas para ser humano


Recibirás un Cuerpo.

Puede gustarte o no, pero será tuyo durante todo el tiempo que estés aquí.

Aprenderás Lecciones .

Estas inscripto en una escuela informal de tiempo completo llamada vida. En esta escuela cada día tendrás la oportunidad de aprender clases. Es posible que las lecciones te gusten o que te parezcan irrelevantes y tontas.

No Hay Errores, Sólo Lecciones .

El crecimiento es un proceso de prueba y error: es una experimentación. Los experimentos fallidos forman parte del proceso en igual medida que el experimento que funciona bien.

Las Lecciones no Tienen Fin.

No hay nada en la vida que no contenga sus lecciones. Si estás vivo, siempre tendrás algo para aprender.

"Allí "no es Mejor que "Aquí "

Cuando tu "Allí " se convierte en un "Aquí " simplemente tendrás otro "Allí " que de nuevo parecerá mejor.

Los Otros no son más que tus espejos.

No puedes amar u odiar algo en otra persona a menos que refleje algo que amas u odias en ti mismo.

Lo que haces de tu vida depende de ti.

Tienes todas las herramientas y los recursos que necesitas. Lo que hagas con ellos depende de ti. La decisión es tuya.

Tus respuestas están dentro de ti.

Las respuestas a las interrogantes de la Vida están en tu interior. Todo lo que debes hacer es mirar, escuchar y confiar.

Olvidarás todo esto...

...Pero siempre que quieras, podrás recordarlo.

Historia de navidad


Entré de prisa en la tienda a comprar unos regalos de Navidad a última hora. Miré a mi alrededor toda la gente que allí había y me molesté un poco. “Estaré aquí una eternidad; con tantas cosas que tengo que hacer” pensé.

La Navidad se había convertido ya casi en una molestia. Estaba deseando dormirme por todo el tiempo que ella durara. Pero me apresuré lo más que pude por entre la gente y entré al Departamento de Juguetes. "Otra vez más", me encontré murmurando para mí misma, sobre los precios de aquellos juguetes. Me pregunté si mis nietos jugarían realmente con ellos. De pronto, me encontré en la sección de muñecas y en una esquina contemplé un niñito, como de 5 años, sosteniendo una preciosa muñeca.

Estaba tocándole el cabello y la sostenía muy tiernamente. No me pude aguantar; me quede mirándolo fijamente y preguntándome para quién sería la muñeca que sostenía, cuando de pronto se le acercó una mujer, a la que él llamó tía. El niño le preguntó: "¿Estás segura que no tengo dinero suficiente?" Y la mujer le contestó, con un tono impaciente: "Tú sabes que no tienes suficiente dinero para comprarla." Luego le dijo al niño que se quedara allí donde estaba, mientras ella buscaba otras cosas que le faltaban.

El niño continuó sosteniendo la muñeca. Después de un ratito, me le acerqué y le pregunté para quién era la muñeca. Él me contestó: "Esta muñeca es la que mi hermanita deseaba con tanto anhelo para Navidad. Ella estaba segura que Santa Claus se la Iba a traer."

Yo le dije que lo más seguro era que Santa Claus se la traería, pero me contestó: "No, Santa no puede ir donde está mi hermanita. Yo le tengo que dar la muñeca a mi mamá para que ella se la lleve a mi hermanita." Le pregunté dónde estaba su hermana y el niño, con una cara muy triste, me contestó: "Ella se ha ido con Jesús. Mi papá dice que mamá se va a ir con ella también."

Mi corazón casi deja de latir. Volví a mirar al niño una y otra vez. Él continuó: "Le dije a papá que le pidiera a Mama que no se fuera todavía. Le dije que le pidiera que esperara un poco hasta que yo regresara de la tienda."

Me preguntó si quería ver su foto, y le dije que me encantaría. Entonces sacó unas fotografías que tenía en su bolsillo y que se había sacado al frente de la tienda, y me dijo: "Le dije a papá que le llevara estas fotos a mi mamá para que ella nunca se olvide de mí. Quiero mucho a mi mamá y no quisiera que ella se fuera, pero papá dice que ella se tiene que ir con mi hermanita."

Me di cuenta que el niño había bajado la cabeza y se había quedado muy callado. Mientras él no miraba, metí la mano en mi cartera y saqué unos billetes. Le dije al niño que contáramos el dinero otra vez. El niño se entusiasmó mucho y comentó: "Yo sé que es suficiente." Y comenzó a contar el dinero nuevamente. El dinero ahora era suficiente para pagar la muñeca. El niño, entonces, en un tono de voz muy suave, dijo:"Gracias, Jesús, por darme suficiente dinero”.

Y a continuación me explicó: "Yo le acababa de pedir a Jesús que me diera suficiente dinero para comprar esta muñeca, para que así mi mamá se la pueda llevar a mi hermanita. Y Él oyó mi oración. Yo le quería pedir dinero suficiente para comprarle a mi mamá una rosa blanca también, pero no lo hice. Sin embargo... ¡Él me acaba de dar suficiente para comprar la muñeca y la rosa para mi mamá. A ella le gustan mucho las rosas; le gustan mucho las rosas blancas!".

A los pocos minutos regresó la tía y yo, desapercibidamente, me fui. Mientras terminaba mis compras, con un espíritu muy diferente al que tenia al comenzarlas, no podía dejar de pensar en el niño.

Recordé una noticia que había leído en el periódico unos días antes, acerca de un un conductor ebrio que había causado un accidente donde había perecido una niñita y su mamá quedó en estado de extrema gravedad. La familia estaba deliberando si mantener o no a la mujer con vida artificial y máquinas. Me di cuenta de inmediato que este niño pertenecía a esa familia.

Dos días más tarde leí en el periódico que la mujer del accidente había sido removida de la maquinaria que la mantenía viva y había muerto. No me podía quitar de la mente al niño. Más tarde, ese día, fui y compré un ramo de rosas blancas y las llevé a la funeraria donde estaba el cuerpo de la mujer. Y allí estaba la mujer del periódico, con una rosa blanca en su mano, una hermosa muñeca, y la foto del niño en la tienda.

Me fui llorando... mi vida había cambiado para siempre. El amor de aquel niño por su madre y su hermanita era enorme. En un segundo, un conductor ebrio le había destrozado la vida en pedazos a aquel niñito...

No dejes para mañana


Mi amigo abrió el cajón de la mesita de noche de su mujer y sacó un paquetito envuelto en un papel blanco.

Éste, dijo, no es un simple paquete, es ropa interior.

Tiró el papel y observó la preciosa seda del conjunto.

“Lo compró la primera vez que fuimos a New York hace 8 o 9 años... Nunca lo usó”.

“Lo guardaba para una ocasión especial... bien, creo que ésta es la ocasión adecuada”.

Se acercó a la cama y apoyó el conjunto al lado de la ropa que había llevado a la funeraria.

Su mujer acababa de morir.

Se giró hacia mí y me dijo: “Nunca guardes nada para una ocasión especial, cada día que vives es una ocasión especial”.

Todavía pienso como me han cambiado la vida estas palabras.

Ahora leo más y limpio menos, me siento en la terraza y admiro el panorama sin prestar atención a los hierbajos del jardín.

Paso mas tiempo con mi familia y mis amigos, y menos trabajando.

He entendido que la vida es un conjunto de experiencias para gozar, no para sobrevivir.

No guardo nada. Uso los mejores vasos todos los días.

Me pongo el traje nuevo para ir al supermercado si me apetece.

Ya no guardo mi mejor colonia para fiestas especiales, la uso todas las veces que me apetece.

Las frase “Un día..” y “uno de estos días...” han desaparecido de mi vocabulario.

Vale la pena hacerlo ahora...

No sé lo que habría hecho la mujer de mi amigo, si hubiese sabido que no estaría aquí mañana.

Creo que habría llamado a sus familiares y a sus amigos más íntimos.

A lo mejor habría llamado viejos amigos para disculparse de viejas peleas.

Me gusta pensar que habría ido a un restaurante chino... Su preferido.

Son estas pequeñas cosas no hechas, las que me molestarían, si supiera que tengo las horas contadas.

Estaría molesto porque dejaría de ver los amigos que vería “uno de estos días”.

Estaría molesto por no escribir esas cartas que quería escribir “algún día”.

Estaría molesto y triste porque no dije a mis hermanos y a mis hijos cuanto les quiero.

Ahora intento no guardar nada que añadiría risa y alegría a nuestras vidas.

Cada día, me digo a mí mismo que éste es un día especial.

¡Cada día, cada hora, cada minuto es especial!

Vive mejor


Haz como los pájaros: comienza el día cantando.
La música es alimento para el espíritu.
Canta cualquier cosa, canta desafinando, pero canta.
Cantar dilata los pulmones y abre el alma para todo lo bueno que la vida le ofrece.
Si insistes en no cantar, por lo menos escucha mucha música y déjate llevar por ella.

Ríete de la vida, ríete de los problemas, ríete de ti mismo.
La gente comienza a ser feliz cuando es capaz de reírse de sí misma.
Ríete de las cosas buenas que te suceden.
Ríete abiertamente para que todos se puedan contagiar de tu alegría.

No te dejes abatir por los problemas.
Si procuras convencerte de que estás bien,
vas a terminar convenciéndote de que realmente lo estás,
y cuando menos lo pienses te vas a sentir realmente bien.

El buen humor, así como el mal humor, se contagian.
¿Cuál de ellos vas a escoger?
Si estás de buen humor, las personas a tu alrededor
también lo estarán y eso te dará más fuerza.

Lee cosas positivas.
Lee buenos libros, lee poesía, porque la poesía es el arte de aceitar el alma.
Lee romances, historias de amor, o cualquier cosa
que reavive tus sentimientos más íntimos, y más puros.

Practica algún deporte.
¡El peso de la cabeza es muy grande y tiene que ser contrabalanceado con algo!
Además te vas a sentir bien dispuesto, más animado, más joven.

Encara tus obligaciones con satisfacción.
Es maravilloso disfrutar lo que se hace.
Pon amor en todo lo que está a tu alcance.
Cuando te propongas hacer algo, ¡métete de cabeza!

No dejes escapar las oportunidades que la vida te ofrece, no vuelven.
No eres tú que está pasando, son las oportunidades que dejaste ir.

Ninguna barrera es infranqueable si estás dispuesto a luchar contra ella.
Si tus propósitos son positivos, nada podrá detenerlos.
No dejes que tus problemas se acumulen, resuélvelos lo antes posible.

Habla, conversa, explica, discute y perdona: el silencio mata.
Exterioriza todo, deja que las personas sepan que las estimas,
que las amas, que las necesitas.
¡Amar no es vergüenza, por el contrario, es lindo!

Vuelve a las cosas puras, dedícate a la naturaleza.
Cultiva tu interior y ella hará que brote belleza de todos tus poros.

No seas aburrido... ¡Tú puedes! ¡Todos podemos!
Entonces ... ¡¡¡Vamos!!!

¡VIVE MEJOR!

Hazte dueño de tu destino

Nunca te quejes de nadie, ni de nada, porque fundamentalmente Tú has hecho lo que querías en tu vida.

Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo y el valor de empezar corrigiéndote. El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas de su error.

Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte, enfréntalas con valor y acéptalas. De una manera u otra son el resultado de tus actos y prueba que Tú siempre has de ganar.

No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño. Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.

No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, así como la causa de tu futuro será tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo; piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo, y tus problemas, sin alimentarlos, morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos.
Mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte y dejarás de ser un títere de las circunstancias, porque Tú mismo eres tu destino.

Levántate y mira el sol por las mañanas y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida; ahora despiértate, lucha, camina, decídete, y triunfarás en la vida; nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los fracasados.

¿ Para qué sirve un minuto ?


Un minuto sirve para sonreír: sonreír para el otro, para ti y para la vida.

Un minuto sirve para ver el camino, admirar una flor, sentir el perfume de la flor, sentir el césped mojado, percibir la transparencia del agua.

Se requiere apenas de un minuto para evaluar la inmensidad del infinito, aunque sin poder entenderlo.

Un minuto apenas para escuchar el canto de los pájaros.

Un minuto sirve para oír el silencio, o comenzar una canción.

Es en un minuto en que uno dice el "sí" o el "no" que cambiará toda su vida.

Un minuto para un apretón de manos y conquistar un nuevo amigo.

Un minuto para sentir la responsabilidad pesar en los hombros, la tristeza de la derrota, la amargura de la incertidumbre, el hielo de la soledad, la ansiedad de la espera, la marca de la decepción, la alegría de la victoria...

En un minuto se puede amar, buscar, compartir, perdonar, esperar, creer, vencer y ser...

En un simple minuto se puede salvar una vida.

Tan sólo un minuto para incentivar a alguien o desanimarlo.

Un minuto para comenzar la reconstrucción de un hogar o de una vida.

Basta un minuto de atención para hacer feliz a un hijo, un padre, un amigo, un alumno, un profesor, un semejante...

Sólo un minuto para entender que la eternidad está hecha de minutos...

De todos los minutos bien vividos...

Un minuto... ¡Cuántas veces los dejamos pasar sin darnos cuenta!... pero también cuántas veces traemos a nuestras vidas los recuerdos de los minutos vividos llenos de felicidad, de alegría y también de tristezas...

Decimos "un minuto" y nos parece nada...

Pero... ¡cómo se aprecia ese minuto al levantar la mano y saludar a un amigo que se va para siempre, cómo se valora ese minuto que hace que lleguemos tarde a nuestros trabajos, como se espera ese minuto que nos lleva a reunirnos con los que amamos, cómo nos llena de emoción ese minuto en que nos entregan a nuestro hijo al nacer, y cómo también deseamos que la vida le otorgue más minutos a quien la muerte separará físicamente de nosotros y no veremos más!

Un minuto... parece increíble... parece tan poquito y sin embargo puede dejar una huella tan profunda en nuestra vida.

Lo importante es no vivir la vida porque sí, dejando pasar el tiempo.

Alguien alguna vez dijo: "Vive cada minuto como si fuera el último"...

Si todos recordáramos esa frase a diario aprenderíamos a vivir la vida intensamente.

Aprenderíamos a no posponer las emociones más lindas de la vida pensando que "si no es hoy será mañana"...

Tu tiempo es ahora... el futuro es incierto... Vive cada minuto intensamente.

La vida es Hoy... Que el reloj de tu vida marque cada minuto al compás de los latidos de tu corazón.

Gotitas de amor


Había un incendio en un gran bosque de bambú; el incendio formaba llamaradas impresionantes, de una altura extraordinaria; y una pequeña ave, muy pequeñita, fue al río, mojó sus alas y regresó sobre el gran incendio, y las empezó a agitar para apagarlo; y volvía a regresar y volvía a ir una y otra vez; y los dioses que la observaban, sorprendidos la mandaron a llamar y le dijeron:


-Oye, ¿Por qué estás haciendo eso? ¿Cómo es posible? ¿Cómo crees que con esas gotitas de agua puedas tú apagar un incendio de tales dimensiones? Date cuenta: No lo vas a lograr.

Y el ave humildemente contestó:

-El bosque me ha dado tanto, le amo tanto… Yo nací en él, este bosque me ha enseñado la naturaleza. Este bosque me ha dado todo mi ser. Este bosque es mi origen y mi hogar, y me voy a morir lanzando gotitas de amor, aunque no lo pueda apagar.

Los dioses entendieron lo que hacía la pequeña ave y le ayudaron a apagar el incendio".

"Cada gotita de agua apacigua un incendio. Para cada acción que
emprendamos con amor y entusiasmo, su reflejo será un mejor mañana.
No subestimes las gotas, porque millones de ellas forman un océano.
Todo acto que realizamos con amor, regresa a nosotros… multiplicado."

Cuando alguien te ama...


Cuando alguien te ama, es lento para perder la paciencia contigo.

Cuando alguien te ama, toma las circunstancias de tu vida y las usa de una forma constructiva para tu crecimiento.

Cuando alguien te ama, está de parte tuya; quiere verte madurar y desarrollarte en el amor.

Cuando alguien te ama, no derrama su ira contigo por todos los "errorcitos" que cometes, aunque sean muchos.

Cuando alguien te ama, le duele profundamente cuando pierdes el camino, pero te orienta a seguir la senda correcta.

Cuando alguien te ama, sigue confiando en ti cuando a veces tú ni siquiera confías en ti mismo.

Cuando alguien te ama, nunca te dice que eres un caso perdido; mas bien trabaja pacientemente contigo porque te ama y corrige de tal manera que cuesta entender la profundidad del cuidado que tiene por ti.

Cuando alguien te ama, nunca te abandona aunque muchos de tus amigos lo hagan.

Cuando alguien te ama, se queda a tu lado cuando llegas al fondo de la desesperación, cuando ve lo que realmente eres y no te juzga sino que te ve con total justicia, hermosura y amor.

Cuando alguien te ama... es el mayor de todos los dones que demuestran el amor perfecto de Dios.

Una bella parábola judía


Cuenta una antigua alegoría judía, que una vez un hombre muy rico fue a pedirle un consejo a un rabino.

El rabino tomó la mano, lo acercó a la ventana y le dijo -"Mira"-.

El rico miró por la ventana a la calle.

El rabino le preguntó: -"¿Qué ves?"-.

El hombre le respondió: -"Veo gente"-.

El rabino volvió a tomarlo de la mano y lo llevó ante un espejo y le dijo:

-"¿Qué ves ahora?"-.

El rico le respondió: -"Ahora me veo yo".

-"¿Entiendes? En la ventana hay vidrio y en el espejo hay vidrio.

Pero el vidrio del espejo tiene un poco de plata.

Y cuando hay un poco de plata uno deja de ver gente y comienza a verse solo a sí mismo".-

Como el lápiz

El nietito miraba al abuelo escribir una carta.
En un momento dado, le preguntó:
- ¿Abuelo, estás escribiendo una historia que nos pasa a los dos?
¿Es, por casualidad, una historia sobre mí­?
El abuelo dejó de escribir, sonrió y le dijo al nieto:
- Estoy escribiendo sobre ti, es cierto.
Sin embargo, más importante que las palabras, es el lápiz que estoy usando.
Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas.
El nieto miró el lápiz intrigado, y no vio nada de especial en él, y preguntó:
- ¿Qué tiene de particular ese lápiz?
El abuelo le respondió:
- Todo depende del modo en que mires las cosas.
Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán siempre de ti una persona en paz con el mundo.
Primera cualidad:
Puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos.
Esta mano la llamamos Dios, y siempre te conducirá en dirección a su voluntad.
Segunda cualidad:
De vez en cuando necesitas dejar lo que estás escribiendo y usar el sacapuntas.
Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final, estará más afilado.
Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, porque te harán mejor persona.
Tercera cualidad:
El lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal.
Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.
Cuarta cualidad:
Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que hay dentro. Por lo tanto, cuida siempre de lo que sucede en tu interior.
Quinta cualidad:
El lápiz siempre deja una marca.
De la misma manera, has de saber que todo lo que hagas en la vida, dejará trazos.
Por eso intenta ser consciente de cada acción.

Paulo Cohelo

Baila lento


¿Alguna vez has visto a los niños jugando? ¿O escuchado el chisporroteo de la lluvia en el suelo?

¿Alguna vez has seguido a una mariposa en su errático vuelo?

¿U observado al sol desvaneciéndose en la noche?

Mejor detente... No bailes tan de prisa. El tiempo es corto... La música no durará.

¿Pasas cada día en el vuelo? ¿Cuando te preguntas: "Quien eres"... ¿Escuchas la respuesta?

Cuando el día acaba... ¿te recuestas en tu cama con los siguientes cien coros corriendo por tu cabeza?

Mejor detente... No bailes tan de prisa. El tiempo es corto. La música no durará...

¿Alguna vez le has dicho a tu niño: "lo haremos mañana" y en tu apatía, no ves su tristeza?

¿Alguna vez has perdido el tacto, dejando a algún buen amigo morir porque jamás tuviste tiempo para llamar y decir "Hola"?

Mejor detente... No bailes tan de prisa. El tiempo es corto. La música no durará...

Cuando corres demasiado rápido para llegar a alguna parte te pierdes la mitad de la diversión de llegar ahí.

Cuando te preocupas y te apuras durante el día, es como un pétalo sin abrir... tirado a la basura...

La vida no es una carrera, se toma un poco más lentamente.

Escucha la música, antes de que la canción termine...

¿Cómo se mide la vida ?


La Vida no se mide anotando puntos, como en un juego.
La vida no se mide por el número de amigos que tienes, ni por cómo te aceptan los otros.

No se mide según los planes que tienes para el fin de semana o por si te puedas en casa sólo.
No se mide según con quién sales, con quién solías salir, ni por el número de personas con quienes has salido, ni por si no has salido nunca con nadie.

No se mide por las personas que has besado.
No se mide por la fama de tu familia, por el dinero que tienes, por la marca de coche que manejas, ni por el lugar donde estudias o trabajas.

No se mide ni por lo guapo ni por lo feo que eres, por la marca de ropa que llevas, ni por los zapatos, ni por el tipo que música que te gusta.
La vida, simplemente, no es nada de eso...

La vida se mide según a quién amas y según a quién dañas.

Se mide según la felicidad o la tristeza que proporcionas a otros.
Se mide por los compromisos que cumples y las confianzas que traicionas.

Se trata de la amistad, la cual puede usarse como algo sagrado o como un arma.
Se trata de lo que se dice y lo que se hace y lo que se quiere decir o hacer, sea dañino o benéfico.

Se trata de los juicios que formulas, por qué los formulas y a quién o contra quién los comentas.
Se trata de a quién no le haces caso o ignoras adrede.
Se trata de los celos, del miedo, de la ignorancia y de la venganza.

Se trata del amor, el respeto o el odio que llevas dentro de ti, de cómo lo cultivas y de cómo lo riegas.
Pero por la mayor parte, se trata de sí usas la vida para alimentar el corazón de otros.

Tú y solo tú escoges la manera en que vas a afectar a otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
Hacer un amigo es una gracia.
Tener un amigo es un don.
Conservar un amigo es una virtud.
Ser un amigo es un honor y un privilegio.

El amor


Un hombre fue a visitar a un sabio consejero y le dijo que ya no quería a su esposa y que pensaba separarse.

El sabio lo escuchó, lo miró a los ojos y solamente le dijo una palabra:

"Ámala". -luego se calló-

Pero es que ya no siento nada por ella. "

"Ámala," -reiteró el sabio-.

Y ante el desconcierto del visitante, después de un oportuno silencio, el viejo sabio agrego lo siguiente:

Amar es una decisión, no un sentimiento.

Amar es dedicación y entrega.

Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor.

El Amor es un ejercicio de jardinería:

Arranca lo que hace daño, prepara el terreno, siembra, sé paciente, riega, procura y cuida.

Está preparado, porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvias, más no por eso abandones tu jardín.

Ama a tu pareja, es decir, acéptala, valórala, respétala, dale afecto y ternura, admírala y compréndela.

" Eso es todo, Ámala".

Por eso, la vida sin amor te lleva a tener estos defectos:

La inteligencia sin amor, te hace perverso.

La justicia sin amor, te hace hipócrita.

El éxito sin amor, te hace arrogante.

La riqueza sin amor, te hace avaro.

La docilidad sin amor, te hace servil.

La pobreza sin amor, te hace orgulloso.

La belleza sin amor, te hace ridículo.

La verdad sin amor te hace hiriente.

La autoridad sin amor, te hace tirano.

El trabajo sin amor, te hace esclavo.

La sencillez sin amor, te envilece.

La oración sin amor, te hace introvertido.

La ley sin amor, te esclaviza.

La política sin amor, te hace ególatra.

La fe sin amor, te hace fanático.

La cruz sin amor, se convierte en tortura.

La vida sin amor, no tiene sentido.

Vuelo del alma


Cuando el camino
se hace cuesta arriba,
NO LO DEJES.

Cuando las cosas andan mal
- como a veces sucede -
NO ABANDONES.

Cuando no consigas resultados,
y se sumen los problemas,
NO TE RINDAS.

Cuando quieras sonreír
y sólo puedas suspirar
NO TE CAIGAS.

Cuando la suerte, te sea adversa,
y no encuentres fuerzas para seguir
NO RENUNCIES.

Cuando no encuentres
compañeros de lucha,
NO TE APURES.

Hay manos que sostienen las tuyas !
Cree y Siente en cada minuto de tu vida,
deja que tu alma " vuele libre "
por los jardines hermosos de la confianza
en algo superior que llega donde nuestra
visión no puede alcanzar ,
pero sí nuestro corazón puede sentir.

Tu alma desea estar libre
para darte fuerza y estímulo!

INTENTA !

Cierra los ojos por algunos minutos
y deja tus pensamientos volar
por sitios de amor.

No podemos cambiar el mundo,
ni quitar todo el dolor de la tierra ,
ni tener ya resueltos todos
nuestros problemas,
pero podemos a cada minuto
mirar con ojos del amor a cada cosa.

Si pensamos que todo es pasajero,
miraremos con cariño lo negativo
que te encamina a la elevación y perfección,
y luego observaremos con felicidad
el cambio del mal en bien ,
de tristezas en alegrías.

Lo que hoy nos hace sonreír
fueron las cosas que nos hicieron
llorar ayer.

Nuestras faltas de hoy también son
las alegrías de mañana.

Las personas se van ,
los amores se pierden en el tiempo,
los problemas se solucionan,
hasta el mismo sol se va cada noche
para renacer al día siguiente...
no te quedes en el medio del camino
porque allá...
¡Algo te espera!

La mujer y el llanto


“¿Por qué lloras, mamá?", le preguntó un niñito a su madre.

"Porque soy mujer", le contestó la mujer.

"Pero yo no entiendo...", dijo el niño.

Su madre se inclinó hacia él y, abrazándolo, le dijo: "Y nunca lo entenderás..."

Más tarde, el niñito le preguntó a su padre,

"¿Por qué mamá llora a veces sin ninguna razón?"

"Todas las mujeres lloran siempre sin ninguna razón", fue todo lo que el padre le pudo contestar...

El pequeño niño creció y se convirtió en todo un hombre, preguntándose todavía por qué era que las mujeres lloraban.

Un día el niño, ya convertido en hombre, se arrodilló y le preguntó a Dios: "Dios, ¿por qué lloran tan fácilmente las mujeres?", y Dios le dijo:
"Cuando hice a la mujer tenía que ser algo especial.

Hice sus hombros lo suficientemente fuertes como para cargar el peso del mundo entero, pero a la misma vez lo suficientemente suave para confortar.

Le di una inmensa fuerza interior para que pudiera soportar el dar a luz y hasta el rechazo que muchas veces proviene de sus propios hijos.

Le di una dureza que le permite seguir adelante y cuidar a su familia, a pesar de las enfermedades y la fatiga, y sin quejarse aún cuando otros se rinden.

Le di la sensibilidad para amar a un niño bajo cualquier circunstancia, aún cuando su niño la haya lastimado mucho.

Esa misma sensibilidad que hace que cualquier tristeza, llanto o dolor del niño, desaparezca; y que le hace compartir las ansiedades y miedos de la adolescencia.

Le di la fuerza suficiente para que pudiera perdonar a su esposo de sus faltas y la extraje de una de sus costillas, para que ella pudiera cuidar de su corazón.

Le di sabiduría para saber que un buen esposo nunca lastimaría a su esposa y a veces le pongo pruebas para medir su fuerza y su determinación para mantenerse a su lado a pesar de todo.

Le di las lágrimas, y son de ella exclusivamente para usarlas cuando las necesite.

ES SU ÚNICA DEBILIDAD... es una lágrima por la humanidad".

La sonrisa


LA SONRISA ES CONTAGIOSA; SE TE PEGA COMO LA GRIPE.

HOY ALGUIEN ME SONRIÓ Y YO COMENCÉ A SONREÍR TAMBIÉN.

CRUCÉ LA ESQUINA Y ALGUIEN ME VIO SONRIENDO.
CUANDO ÉL ME SONRIÓ ME DI CUENTA QUE SE LA HABÍA COMUNICADO YO A ÉL.

PENSÉ SOBRE ESA SONRISA Y DESCUBRÍ SU GRAN VALOR.
UNA SOLA SONRISA COMO LA QUE TUVE PODRÍA VIAJAR ALREDEDOR DEL MUNDO.

ASÍ QUE SI SIENTES A UNA SONRISA DESLIZARSE POR TU CARA,
NO LA DEJES SIN HACERLA DETECTAR DE ALGUIEN MÁS.

RÁPIDAMENTE INICIEMOS ESTA EPIDEMIA E INFECTEMOS AL MUNDO.
COMUNIQUEMOS ESTA SONRISA, SONRIAMOS A UN AMIGO.


¡¡¡¡TODOS NECESITAMOS UNA SONRISA !!!!

Gente pobre


Un día, un padre llevó a su pequeño hijo a tomar un paseo por el campo con el propósito de mostrarle como vivía la gente pobre.

Pasaron el día visitando a unos amigos campesinos, que era una familia muy pobre.

Cuando regresaban del viaje, el padre le preguntó a su hijo, "¿Qué te pareció el paseo?"

"Muy bueno, papá."

"¿Viste cuán pobre es la gente?" le preguntó el padre.

"¿De que hablas, papá?" replicó su hijo.
"Vi que ellos tienen 4 perros, en cambio nosotros tenemos solo uno.
Nosotros tenemos una piscina que apenas llega hasta la mitad del jardín, ellos tienen un riachuelo que nunca termina.
Nosotros tenemos lámparas en el jardín, ellos tienen estrellas.
Nuestro patio termina en la pared del vecino, el de ellos acaba junto con el horizonte.
Ellos tienen tiempo para sentarse a conversar juntos, en cambio tú y mamá tienen que trabajar todo el tiempo y nunca los veo."

Cuando el pequeño muchacho terminó, su padre quedó mudo.

Su hijo añadió, "Gracias, papá, por mostrarme tanta riqueza y saber lo pobres que somos nosotros."


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¿Acaso no es cierto que todo depende de como tú veas las cosas?

Si tienes amor, amigos, familia, salud, buen humor y una actitud positiva hacia la vida... ¡lo tienes todo!

No puedes comprar ninguna de estas cosas. Puedes tener todas las posesiones que el dinero puede comprar, pero si eres pobre de espíritu..., no tienes nada.

Vasijas y flores


Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaba a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros.

Una de las vasijas tenia varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota solo tenía la mitad del agua.

Durante dos años completos esto fue así diariamente; desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque solo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.

Después de dos años, la vasija quebrada le habló al aguador así, diciéndole: "Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas solo puedes entregar la mitad de mi carga y solo obtienes la mitad del valor que deberías recibir."

El aguador, le dijo compasivamente: "Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino."

Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vio muchísimas flores hermosas a lo largo, pero de todos modos se sentía apenada porque al final, solo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar.

El aguador le dijo entonces: "Te diste cuenta de que las flores solo crecen en tu lado del camino?

Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Maestro. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza."

Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados.

No lo olvides. NO SOMOS PERFECTOS.

La bolsa de papas


Una de mis profesoras nos hizo llevar una bolsa de plástico transparente y una bolsa de papas. Por cada persona que nos rehusábamos a perdonar, debíamos elegir una papa, escribir en ella el nombre y fecha y ponerla en la bolsa de plástico. Algunas de nuestras bolsas, como podrán imaginar, eran bastante pesadas.

Nos dijeron que lleváramos con nosotros a todos lados esta bolsa durante una semana, poniéndola al lado de nuestra cama de noche, en el asiento del coche cuando manejáramos, y al lado del escritorio en el trabajo.

La molestia de cargar esto con nosotros nos mostraba claramente el peso espiritual que llevábamos; teníamos que prestarle atención todo el tiempo para no olvidarla y llevarla en lugares donde resultaba embarazosa.

Naturalmente, la condición de las papas se deterioraba empezando a dar un hediondo olor. ¡Ésta fue la gran metáfora del precio que pagamos por mantener nuestra pena y pesada negatividad!

Demasiado a menudo pensamos que el perdón es un regalo hecho hacia otra persona, y aunque eso es verdad, también es un regalo que nos hacemos a nosotros mismos.