viernes, 30 de enero de 2009

HISTORIA DE POR QUÉ EL SAHARA ES LO QUE ES.....


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CUENTAN QUE MUCHÍSIMO TIEMPO ATRÁS, TANTO QUE SU RECUERDO SE HA PERDIDO EN LA TRADICIÓN DE MUCHOS PUEBLOS, CRUZABA MUY AL SUR UN ANCHO RÍO, EL NÍGER, TAN CADAULOSO Y FÉRTIL, QUE CONVERTÍA TODO ESTE INMENSO DESIERTO EN UN VERGEL DE MIL PRODIGIOSAS MARAVILLAS DEL QUE DISFRUTABAN POR IGUAL HOMBRES Y BESTIAS.

TAMBÍEN CUENTAN QUE HABITABA ENTONCES A LA ORILLA DE ESE RÍO UN GIGANTE DE EXTRAORDINARIA FUERZA; UN HÉROE O UN SEMIDIOS, AMABLE Y BONDADOSO, QUE HABIA DESPOSADO A UNA HERMOSÍSIMA MUJER QUE LE HABÍA DADO UNA ÚNICA HIJA DE IGUAL MODO ADORABLE…

Y CUENTAN QUE UN DÍA EN QUE LA MUJER Y LA HIJA DE TOMBUCTÚ – QUE ASÍ SE LLAMABA EL GIGANTE- SE ENCONTRABA BAÑÁNDOSE EN SU ORILLA, EL NÍGER, ENCAPRICHADO DE AQUELLAS PRODIGIOSAS CRIATURAS, LAS ARRASTRÓ AL FONDO DE SUS OSCURAS SIMAS DONDE LAS VIOLÓ DE LA FORMA MÁS SÁDICA Y CRUEL QUE QUEPA IMAGINAR PARA DEVOLVER AL FIN SUS CUERPOS MALTRECHOS Y DESHONRADOS.

LOCA FUE LA DESESPERACIÓN DE TOMBUCTÚ , Y TANTA SU IRA, QUE JURÓ VENGANZA, Y DURANTE OCHO LARGUÍSIMOS AÑOS FUE ACARREANDO PIEDRA TRAS PIEDRA CON EL FIN DE CONSTRUIR UN DIQUE CON EOL QUE DOMEÑAR EL RÍO .EN UN PRINCIPIO EL PODEROSO NÍGER SE BURLABA DE LOS ESFUERZOS DE SU EMPECINADO ENEMIGO, COMPLACIÉNDOSE EN ARRASTRAR UNA Y OTRA VEZ LAS PIEDRAS, PERO SUCEDIÓ QUE LLEGARON TRES AÑOS DE TERRIBLES SEQUÍAS, Y AL VOLVER DE NUEVO LA EPOCA DE LLUVIAS, LAS AGUAS SE ENCONTRARON ANTE EL SORPRENDENTE HECHO DE QE LES RESULTABA IMPOSIBLE SUPERAR EL PORTENTOSO DIQUE QUE EL VENGATIVO TOMBUCTÚ HABÍA CONSEGUÍDO ALZAR SIN MÁS AYUDA QUE SU IRA. AUNQUE LA BATALLA ESTABA PERDIDA EL RÍO TRATÓ DE LUCHAS LANZÁNDOSE UNA Y OTRA VEZ CONTRA LA BARRERA DE PIEDRAS, PERO CUANTO CONSIGUIÓ FUE DESPARRAMARSE SOBRE LA LLANURA HASTA EL PUNTO DE QUE AL FIN, HUMILLADO Y VENCIDO, SE VIO OBLIGADO A BUSCAR UN NUEVO CAUCE DIRIGIÉNDOSE EN ESTA OCASIÓN AL SUR PARA ACABAR POR ARROJAR TODA SU RIQUEZA AL MAR, CON LO QUE LAS ANTAÑO FÉRTILES LLANURAS PASARON A CONVERTIRSE EN EL MÁS INHUMANO DE LOS DESIERTOS DEL PLANETA.

v Cuando alguien encuentra su camino, no puede tener miedo. Tiene que tener le coraje suficiente para dar pasos errados. Las decepciones, las derrotas, el desánimo, son herramientas que Dios utiliza par mostrar el camino.

v Tengo fe en Dios, en su Ángel de la Guardia, no sé explicar cómo es, pero sé que está ahí.

v La noche no es más que una parte del día.

v Cada día del hombre es una noche oscura. Nadie sabe lo que va a pasar el próximo minuto, e , incluso así, las personas van hacia adelante. Porque confian , porque tienen fe. O quien sabe porque perciben el misterio encerrado en el próximo segundo.

v Cada momento en la vida es un acto de fe; la fe no tiene explicación.

v Somos eternos porque somos manifestaciones de Dios. Pasamos por muchas vidas y por muchas muertes, sabiendo de un punto que nadie sabe y dirigiéndonos a otro que tampoco conocemos.

v Cuando una alma se divide, siempre se divide en una parte masculina y una parte femenina .Así está explicado en el libro del Génesis: el alma de Adán se dividió , y Eva nació dentro de él.

v La esencia de la Creación es una sola. Y esta esencia se llama AMOR. El amor es la fuerza que nos reúne otra vez, en muchos lugares del mundo.

v Toda la vida del hombre sobre la faz de la tierra se resume en eso: buscar su otra parte. Cualquier cosa que él consiga va a estar incompleta si, al mismo tiempo, no consiguió encontrar a su otra parte.



" Brida " de Paulo Coelho

Un texto anónimo de la tradición dice que cada persona , en su existencia, puede tener 2 actitudes: construir o plantar. Los constructores pueden demorar año s en sus tareas, pero un día terminan aquello que estaban haciendo. Entonces se paran y quedan limitados por sus propias paredes. La vida pierde el sentido cuando la construcción acaba.

Pero existen los que plantan. Estos a veces sufren con las tempestades, las estaciones, y raramente descansan .Pero, al contrario que un edificio, el jardín jamás para de crecer. Y, al mismo tiempo que exige la atención del jardinero, también permite que , para él, la vida sea una gran aventura.

El Tren de la Vida


La vida no es más que un viaje por tren: repleto de embarques y desembarques, salpicado de accidentes, sorpresas agradables en algunos embarques, y profundas tristezas en otros.

Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con algunas personas las cuales creemos que siempre estarán con nosotros en este viaje: nuestros padres.

Lamentablemente la verdad es otra. Ellos se bajarán en alguna estación dejándonos huérfanos de su cariño, amistad y su compañía irreemplazable. No obstante, esto no impide a que se suban otras personas que nos serán muy especiales.

Llegan nuestros hermanos, nuestros amigos y nuestros maravillosos amores. De las personas que toman este tren, habrá los que lo hagan como un simple paseo, otros que encontrarán solamente tristeza en el viaje, y habrá otros que circulando por el tren, estarán siempre listos en ayudar a quien lo necesite.

Muchos al bajar, dejan una añoranza permanente; otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon el asiento.

Es curioso constatar que algunos pasajeros, quienes nos son tan queridos se acomodan en vagones distintos al nuestro. Por lo tanto, se nos obliga hacer el trayecto separados de ellos. Desde luego, no se nos impide que durante el viaje, recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos, pero lamentablemente, ya no podremos sentarnos a su lado pues habrá otra persona ocupando el asiento.

No importa, el viaje se hace de este modo; lleno de desafíos, sueños, fantasías, esperas y despedidas... pero jamás regresos.

Entonces, hagamos este viaje de la mejor manera posible. Tratemos de relacionarnos bien con todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo que tengan de mejor.

Recordemos siempre que en algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos ya que nosotros también muchas veces titubearemos, y habrá alguien que nos comprenda.

El gran misterio, al fin, es que no sabremos jamás en qué estación bajaremos, mucho menos donde bajarán nuestros compañeros, ni siquiera el que está sentado en el asiento de al lado.

Me quedo pensando si cuando baje del tren, sentiré nostalgia.

Creo que sí. Separarme de algunos amigos de los que me hice en el viaje será dolorido. Dejar a que mis hijos sigan solitos, será muy triste. Pero me afierro a la esperanza de que, en algún momento, llegaré a la estación principal y tendré la gran emoción de verlos llegar con un equipaje que no tenían cuando embarcaron.

Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré con que el equipaje creciera y se hiciera valiosa.

Hagamos con que nuestra estadía en este tren sea tranquila, que haya valido la pena. Hagamos tanto, para que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje añoranza y lindos recuerdos a los que en el viaje permanezcan